Por la vida de Rawa y de San Francisco

El chico de la foto se llama Roldán Alcidez Muñoz Agustín, pero sus amigos le dicen Rawa, es shipibo y vive en la comunidad de San Francisco en Pucallpa, al margen de la laguna Yarinacocha. Desde hace unos días está enfermo, sin levantarse de la cama, con los síntomas que ya conocemos de memoria: falta de aire, dolor en el pecho, fiebre. Salvo porque Rawa no sabe si lo que tiene es covid-19 o Dengue. Tampoco es el único: en su comunidad más de la mitad presenta la misma sintomatología, unos más graves que otros. Los medicamentos se han terminado, las mascarillas nunca llegaron y la atención médica, por saturación, no los atiende. Nadie ha ido a ayudarlos y mientras, el contagio se extiende.

Si ahora escribo esto es porque, hoy por la mañana, Rawa consiguió contactarse con Lara, una de sus amigas en Lima, por whatsapp. Le dijo que se sentía mal y que estaba asustado. A la una de la tarde, pudo enviarle una carta de ayuda para ser difundida y más tarde, a las cinco, logró hablar con ella por teléfono. Estaba llorando. La cobertura en San Francisco es pésima, los mensajes tardan en enviarse y entrar a cualquier red social es, simplemente, imposible. Que la llamada de las cinco haya entrado es muchísima suerte, por decir lo menos.

Estamos hablando de un pueblo ancestral que se mantiene y que se ha esforzado por adaptarse a la ciudad sin perder sus raíces, su cosmovisión y su impresionante arte textil. Y que cada verano debe arreglárselas con el dengue: de ahí que no sepan si lo que padecen es, efectivamente, covid19. La situación es casi la misma que la de los shipibos de Cantagallo ahora mismo, salvo porque Rawa y su gente están más lejos de la capital y las posibilidades de ser escuchados son incluso menores. Por eso, es nuestra chamba hacer bulla para que esto se divulgue y la ayuda llegue a esa zona. Somos un país partido, con una diversidad cultural que es valiosísima, pero que también se comporta como una excusa de distancia. El pueblo shipibo, como otros, ha sido históricamente aislado, postergado y desprotegido. No hagamos que esto se mantenga, no ahora.

LA CARTA DE RAWA:
«Mi nombre es RAWA Muñoz, un Shipibo Artista, la comunidad que me vio nacer se llama: San Francisco, departamento de Ucayali, provincia de coronel Portillo, distrito de Yarina cocha.

Roldán Alcides Muñoz Agustín (Rawa, en shipibo konibo) | Foto El Comercio

Tengo 31 años de edad. En esta situación tan difícil que estamos viviendo las comunidades de la selva peruana y el mundo.

El pueblo Shipibo hace un llamado al Estado y a los Doctores que velan por la salud, necesita con suma urgencia el apoyo, somos muy vulnerables a todo esto.

Ahora ya son más de la mitad de las personas del pueblo que nos encontramos en ésta situación sumamente vulnerable, San Francisco es el capital de los pueblos Shipibos Conibos.

Acá en las Comunidades estamos afrontando dos monstruos muy fuertes, y que están cobrando vidas humanas, de hecho ya ha llegado este virus Covid-19 a las comunidades, y el dengue que siempre ha estado permanente en la comunidad de la selva peruana.

No nos den la espalda, estado peruano, necesitamos con suma urgencia de un equipo especializado para hacer la desinfección a la comunidad de San Francisco y a las comunidades que estamos tan cerca de la cuidad.

El pueblo de San Francisco es uno de los pueblos ancestrales, conocedor y protector de las más sabias enseñanzas que el Perú, ante esta situación no nos den la espalda.

En nuestro puesto de salud no contamos con medicamentos básicos, todo se agotaron, los necesitamos con suma urgencia.

Digo esto con lágrimas en los ojos, estoy postrado en la cama, aún vivo, no sé con que virus estoy (Covid-19 o el Dengue) pero solo sé que me falta aire, siento que mi pecho se cierra, quiero estar tranquilo pero el miedo y pánico se apoderan de mí, y para seguir viviendo necesito medicamentos, no solamente yo, también para mi pueblo.

Este virus es ataca a todos, no solo a las personas de tercera edad, es para todas las edades.

Quiero que me ayude un Diario para difundir este mensaje, muchas gracias.

Les mando un abrazo a la distancia, fuerza y mucho amor en cada uno de ustedes.

Roldán Alcidez Muñoz Agustín.
RAWA. Si quieren el contacto directo con Rawa, escríbanle a Lara-Pillado-Matheu)
EMILE KESCH