El comando nunca muere

Ha transcurrido un mes desde que eligieron en Pucallpa al Comando Regional Covid 19, en presencia de congresistas, decanos profesionales y harto funcionario del gobierno regional. Por lo tanto, nos acostumbramos al término militarizado para referirnos a quienes tienen la misión de hacerle frente al coronavirus en nuestra región.

Un balance de este primer mes de instalación del Comando Covid ucayalino no creo arroje excelentes resultados, porque es bien sabido y muy bien sentido que todo lo que haya podido atender ha quedado insuficiente, y porque sigue castigándonos lo que no se hizo antes, cuando nos decían que estábamos bien y sin casos positivos. Lo que sí le podemos reconocer al comando regional es que prescindieron de funcionarios que no daban la talla y, además, la real advertencia lanzada por el jefe del comando, si no obedecemos “miles van a morir”, pues ahí vamos acercándonos al millar temerariamente.

Mientras se armaba el comando regional, aunque muchos querían que sea un militar quien lo encabece, sin embargo, al mismo congresista que propuso en la reunión, le respondió el militar presente, “No gracias”, se daba mucha atención al comentario del gobernador Pezo opinando “el kión es un producto casero que está dando resultados…”. Entonces sonó a chiste cruel que el comando encabezado por el vicegobernador sea bautizado como el Comando Kión, en alusión al mal interpretado o mal expresado comentario de don Francisco.

Ha ido incrementando la tasa de prevalencia (los contagios), las muertes nos han rodeado en los barrios y sucedió lo que se temía, el nuevo coronavirus entró como tempestad a los hogares indígenas. A estas alturas en las cifras oficiales hay más de 40 casos confirmados, pero la realidad indica que son mucho más; por citar un ejemplo, solo en las comunidades de Iparía cuentan sus dirigentes más de 60. En tanto en Pucallpa los líderes indígenas, ante servicios de salud inaccesibles recurrieron a la medicina tradicional, esa que siempre les ha salvado la vida. Miles de ucayalinos iniciaron sus tratamientos, porque hace rato no hay camas ni personal para atención en los establecimientos de salud.

La necesidad creó el “Comando Matico Covid 19”, destacando al matico, una planta medicinal que crece milagrosamente en toda la ciudad, cuya propiedad es la de curar heridas y ser antihemorrágico. Contiene taninos que ayuda a aliviar males estomacales, tos, bronquitis, neumonía, entre otros. Entonces si la sierra tiene al eucalipto, acá el matico es el aliciente ante esta pandemia y juntos, matico y eucalipto más el kión, en infusión y vaporización, son la cura precisa, afirman.

Los shipibos han llevado a todo lugar su receta que consideran cura al virus corona, especialmente en las primeras fases de la enfermedad, puede dar excelentes resultados. Por lo tanto, en estos días el Comando Matico Covid 19 es el que rige en el autotratamiento domiciliario, antes de requerir el oxígeno, insumo inalcanzable para el común de los enfermos. El Comando Matico Covid 19 está llevando su solución prodigiosa a Cantagallo en Lima y enseña la receta en redes sociales. Y para darle adecuación intercultural al sistema, han sido convocado sus integrantes a la Plataforma Regional Contra el Covid 19. Todo vale, el comando no puede morir, saldrá adelante a punto de matico y con las mejores decisiones que se puedan tomar para mitigar el daño de este mal que va diezmando a los ucayalinos.

YRIS ELENA SILVA ORBEGOSO