37 días más

Era lo esperado. Se lo venía venir. Y muchas otras expresiones pueden explicar lo sucedido con el mensaje presidencial del señor Vizcarra del día de ayer donde nos anunciaba la necesaria e imprescindible prórroga de las medidas restrictivas de inmovilización social en todo el país pero más acentuada en la zona norte y selva de nuestro territorio, por el alto nivel de contagios.

Con algunas restricciones, algunas actividades económicas pueden volver a operar siguiendo los protocolos establecidos por el organismo de salud para tratar de evitar los contagios durante el desarrollo de la misma. Es más, se activarán las actividades en el ámbito deportivo dando carta libre para iniciar el fútbol profesional pero con las garantías necesarias y sin la presencia de los hinchas, lo cual es más que comprensible.

Pero para muchas personas estos 37 días también representan un festín para aquellos que vienen haciendo su agosto con estas medidas. Se han visto casos en el que ciertos esfuerzos del Estado para hacer llegar medicamentos a los que vienen sufriendo con los síntomas de la pandemia, estos se desvían del camino yendo a parar en el mercado negro, en donde son ofrecidos a precios prohibitivos.

Ni con la aparición del coronavirus se pudo restringir el apetito de la corrupción, toneladas de medicina que se acaban porque según hay muchos enfermos y la demanda supera el stock, algo imposible de creer. Luego se observan farmacias vendiendo las medicinas que llegaron para ser repartidas gratuitamente entre la población contagiada.

No cabe duda que Contraloría tendrá harto trabajo en investigar lo de los bonos, de las canastas de víveres y el reparto de medicinas en los principales hospitales de nuestra región, esperamos que sea en un ambiente post pandemia y sin presiones de ningún tipo.
FERNANDO SÁNCHEZ RENGIFO