4 Diciembre, 2020

¿Así que quieres ser Cleopatra?

Estoy convencida que, al leer sobre Cleopatra, te inspirarás para desenvolver el atractivo irresistible que indudablemente tienes; una mescolanza entre inteligencia, belleza y poder, encontrando la motivación perfecta para tener un interés verdadero en conocer más, acerca de la reina y su gobierno, para después, prolongar ese entusiasmo y dirigirte a estudiar sobre la historia egipcia.

Sin duda, la civilización del antiguo Egipto, fue el pueblo que alcanzó ver tres épocas de esplendor faraónico en los periodos denominados como: Imperio Antiguo, Imperio Medio e Imperio Nuevo. No obstante, fue el lugar donde surgieron las matemáticas, con la particularidad de aplicar sus leyes al mundo real, logrando alzar las tres pirámides (Keops, Kefrén y Micerinos) denominadas como: La Gran Pirámide de Guiza, es la única Maravilla que perdura entre las siete del mundo antiguo; dado que, en el 2007 se reeligió, una vez más, a estas maravillas para pertenecer al mundo moderno. Por otro lado, también podemos apreciar la agricultura que tenía Egipto, su tierra era extensa, verde y fértil, un causante de esta gracia, eran las lluvias; ellos lograron controlar las crecidas del rio Nilo, por medio de niques y canales, aumentando la superficie con limo en su suelo. Cultivaban cereales, legumbres, verduras y frutas. Algún pueblo invasor trajo nuevas especies como manzanas, aceitunas y granadas. Además, durante la época de los faraones griegos aparecieron las peras, los melocotones, las cerezas y las almendras. Como también, cultivaban el lino para fabricar tejidos y cuerdas. Por ende, el cultivo y la ganadería, iban de la mano al comercio, teniendo un gran mercado de ventas. Actualmente, sigue siendo un país predominantemente agrícola.

En el año 51 a.C. fue un año lleno de valiosas aportaciones en la historia egipcia, donde Cleopatra ya se encontraba en el trono con su esposo quien fue su hermano menor Tolomeo XIII, pero las constantes disputas entre ellos, genero una ruptura que desato una guerra civil, y que se llevó consigo el destronamiento de Cleopatra, pero recupero su soberanía después de haber pensado en todas las estrategias posibles para volver a la dinastía como toda una monarca. Al enterarse que Julio Cesar (Emperador de Roma) estaba en Egipto buscando a su rival Pompeyo, Cleopatra con su astucia y su legendaria belleza no dudo en seducir a Cesar, quien se unió a ella siendo encantado por su intelectualidad. Durante la Guerra Alejandrina, murieron tanto Pompeyo como Tolomeo XIII. Cleopatra trató de utilizar su influencia sobre César para restablecer la hegemonía de Egipto en el Mediterráneo oriental como aliada de Roma; el nacimiento de un hijo de ambos (Cesarión) parecía reforzar esa posibilidad. Tras el asesinato de Julio César en el 44 a. C., Cleopatra intentó repetir la maniobra seduciendo a su inmediato sucesor, el cónsul Marco Antonio, que por aquel entonces luchaba con Octavio Augusto por el poder (36 a. C.). Cleopatra y Antonio impusieron su fuerza en Oriente creando un nuevo reino helenístico capaz de conquistar Armenia en el 34.

Como he podido percibir a los historiadores de la antigüedad, ensalzaban su atractivo no su belleza. Por ejemplo el historiador griego Plutarco relató: “no era tal que deslumbrase o dejase parados a los que la veían; pero su trato tenía un atractivo inevitable, y su figura, ayudada de su labia y de una gracia inherente a su conversación, parecía que dejaba clavado un aguijón en el ánimo. Cuando hablaba, el sonido mismo de su voz tenía cierta dulzura, y con la mayor facilidad acomodaba la lengua como un órgano de muchas cuerdas al idioma que se quisiese”. Ahora respóndeme, ¿Eres una Cleopatra o estas en el proceso de serlo?
MARGARITA O’BRIEN