Cerca de las 10 de la mañana de ayer, los vecinos del asentamiento humano 6 de Julio en Yarinacocha, reportaron a la central del Serenazgo de Coronel Portillo la presencia de un hombre recostado en una vivienda abandonada que se quejaba fuertemente de dolor.

Los serenos llegaron hasta el lugar donde procedieron a levantar en su camilla al indigente no identificado al que trasladaron hasta Emergencias del Hospital Amazónico de Yarinacocha en donde tuvieron la mala suerte de cruzarse con la médico Carmen Luz Alaya Garrido, quien habría impedido la rápida atención del indigente.

Nuestros reporteros y el personal de Serenazgo de Coronel Portillo fueron testigos de cómo esta galeno puso más de un pero para que desciendan de la camioneta al ignoto para que pueda ser atendido. Más de 20 minutos tuvieron que pasar para que sea recibido bajo la consigna de ‘no llevarle más personas indigentes porque no hay quien cubra con sus medicamentos’.

Incluso enfrentaba a los serenos preguntando quien de ellos correrían con los gastos del ignoto. Los efectivos solo atinaron a hablar con la médico para pedirle un poco de compasión por el desvalido hombre y lo reciba.

Cuando cayó en cuenta de la presencia de nuestros reporteros hizo que lo retiraran del nosocomio señalando que si se ‘atrevía’ a difundir lo ocurrido, procedería a demandarlo. Desde el Grupo Editorial Ímpetu lamentamos este desdén y falta de humanidad por parte de esta médico.

Testigos son los miembros del Serenazgo de Coronel Portillo y nuestros reporteros, los pacientes que se ‘ganaron’ con los gritos de esta profesional de la salud que aparentemente olvidó su juramento de proteger la vida por sobre todo. Lamentable

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