Más de 130 terapias contra covid-19 en estudio

Más de 130 terapias están en estudio en el marco de la investigación contra covid-19, indicó el jueves la Federación Internacional de la Industria del Medicamento (IFPMA) con sede en Ginebra, Suiza.

Los esfuerzos de colaboración sin precedentes dentro de la industria farmacéutica han acelerado de forma considerable la investigación de tratamientos seguros y eficaces contra el nuevo coronavirus.

“Más de 130 terapias contra covid-19 están en estudio”, declaró el director general de IFPMA, Thomas Cueni, en una rueda de prensa virtual, junto a varios dirigentes de laboratorios farmacéuticos que detallaron sus trabajos sobre diferentes terapias, como los antipalúdicos, los antivirales y las inmunoterapias.

Cueni explicó que 68 de ellas eran nuevas terapias y las otras eran medicamentos ya existentes en los que se probaba su eficacia contra el nuevo coronavirus.

La mayoría se encuentran en las primeras etapas de pruebas, dijo, aunque ya habían comenzado más 25 de ensayos clínicos.

Detectada en China en diciembre, en nuevo coronavirus ha contagiado a cerca de 3.2 millones de personas en el mundo y matado a cerca de 230 000 personas, a pesar de que más de la mitad del planeta está confinado, según un recuento de la AFP basado en fuentes oficiales.

Tratamiento eficaz
Los expertos han advertido que solo una vacuna permitirá poner fin completamente a las medidas de confinamiento. Pero conseguir una vacuna segura y eficaz necesitará un año o más.

Según Cueni, el desarrollo de un tratamiento eficaz contra esta enfermedad debería ir más rápido.

Estas declaraciones tienen lugar cuando el laboratorio estadounidense Gilead anunció que su medicamento remdesivir había reducido el tiempo de recuperación de los enfermos más graves, en un gran ensayo clínico.

José Baselga, vicepresidente ejecutivo de AstraZeneca, advirtió, por su parte, sobre la necesidad de evitar precipitarse a la hora encontrar el tratamiento. “Tenemos que tener ensayos bien controlados”, aseveró y señaló que se tenían que hacer “ensayos aleatorizados con un control placebo”.