Tirar la toalla

A más de cincuenta días de iniciadas las disposiciones por parte del gobierno para contrarrestar el avance de los contagios de este virus en el país, vemos que poco a poco el presidente Vizcarra se va resignando al comportamiento irresponsable de muchos peruanos que poco o nada ayudaron para controlar la cifra de contagios y mucho menos el poder aplanar la curva.

Ninguno de los martillazos tuvo los efectos que el ejecutivo esperaba y las cifras seguían creciendo y en cada mensaje el rostro del presidente demostraba incredulidad y mucha frustración al ver que su mensaje no calaba en la población que no acataba el estado de inmovilización social obligatoria.

Ni con los bonos ni víveres entregados se podía hacer entender a la gente que, cual manada de animales salvajes en estampida se dirigían a los mercados y a los bancos sin respetar la distancia social de al menos un metro de distancia de unos con otros. Grandes aglomeraciones que eran un punto de contagio y es allí que el remedio resultó peor que la misma enfermedad, ya que el presidente queriendo remediar algo, generaba aún más puntos de contagio.

Muchos aseguran haberse contagiado cuando fueron al banco a cobrar sus bonos y otros más cuando fueron a hacer sus compras de primera necesidad.

Ya estando ad portas de terminar el plazo fijado para el levantamiento de la cuarentena fijado para este domingo 10 de mayo, creemos que el presidente ya tiró la toalla porque las medidas implementadas desde el 16 de marzo no sirvieron de mucho para frenar el avance de los contagios de coronavirus en el país y más bien ya sobrepasamos algunas cifras de nuestros vecinos y hoy estamos debajo solo de Brasil.

Veremos que nos depara luego que se levante la cuarentena y ya dependamos de nosotros mismos el no contagiarnos aunque ello ya parece algo imposible según como van las cosas, solo esperamos que la cifra de muertes se reduzca drásticamente. Dios nos oiga.
FERNANDO SÁNCHEZ RENGIFO