Como si nada pasara

En verdad que esta situación ya es preocupante. No obstante la cantidad de muertos ni la declaración en emergencia de los hospitales de nuestra región por parte de los propios médicos por no darse abasto con los enfermos que presentan los síntomas del coronavirus ni con las noticias de que se levantan cadáveres por doquier ni eso hace entrar en razón a mucha gente que se comporta como si acá no pasara nada, como si no existiera esa amenaza invisible que avanza a grandes trancos en los niveles de contagio.

Hay personas que ya salen a vender su comida en las avenidas de Manantay por ejemplo, sirviendo en el lugar a sus comensales cuando ello aún no está permitido, a los ambulantes que tomaron los alrededores de los principales centros de abasto, quienes no respetan el distanciamiento social para evitar la propagación del virus.

Es noticia a nivel nacional que este tipo de aglomeraciones hace que el nivel de contagio sea muy alto además que la mayoría de mercados presentan por lo menos a más de 50 por ciento de infectados entre sus vendedores, siendo la excepción el mercado de Tacna que no presenta algún infectado.

Nadie está en contra del derecho al trabajo que tenemos todos pero ello debe darse con todas las garantías que se necesitan en estas circunstancias y cumpliendo con las disposiciones dadas por el gobierno que está haciendo su mayor esfuerzo para controlar el avance de los contagios y a la vez de otorgar los recursos mínimos a parte de la población que más lo necesita.

Creemos que las municipalidades no deben dormirse y siempre deben estar realizando los operativos porque en un descuido los ambulantes vuelven a tomar las ubicaciones de donde días anteriores fueron desalojados. Esos operativos deben ser permanentes porque ya no solo se trata del ordenamiento de la ciudad sino de la salud pública que ya es un interés superior y de seguir con esos índices en los niveles de contagio no nos cabe la menor duda de que la inmovilización en Ucayali no se termina este 24 de mayo.

FERNANDO SÁNCHEZ RENGIFO