Ucayali: los muertos que Lima no quiere contar

Hasta fines de marzo en la provincia de Coronel Portillo, donde vive el ochenta por ciento de la población de Ucayali, el histórico de fallecidos llegaba a cinco por día, pero ahora supera los treinta, aunque a finales de abril e inicios de mayo alcanzó los 50. ¿Qué originó el enorme incremento de cadáveres? ¿Acaso la criminalidad en Pucallpa y alrededores tomó la ciudad? Según el ingeniero Héctor Cristóbal Nolasco, encargado del Comité de Recojo de Cadáveres, la razón de tantos cadáveres en las casas y calles se debería a la presencia del covid-19.

“Cuando nos entrevistamos con los deudos, todos nos refieren que sus familiares antes de morir buscaron ayuda en hospitales y clínicas de la ciudad, pero al no poder ser atendidos por falta de camas y ventiladores mecánicos regresaron a sus casas donde finalmente murieron”.

El incremento de cadáveres en la provincia originó que las doce funerarias existentes colapsaran. De un momento a otro, los ataúdes empezaron a escasear. Pucallpa no cuenta con crematorios. Ante esta dramática situación, Cristóbal Nolasco nos revela que tuvieron que tocar las puertas de las municipalidades y las empresas madereras para solicitar que les donen ataúdes. “Hoy, gracias a esta gestión, contamos con unos treinta ataúdes diarios para cubrir la demanda”, sostiene.

La semana cerró con el recojo de 25 muertos por día.

Hasta el 13 de mayo la Dirección Regional de Salud (Diresa) Ucayali contabilizaba 68 muertos de covid-19, mientras los reportes del Comité de Recojo de Cadáveres y la Divincri sumaban 262 fallecidos, solo hasta el 7 de mayo. ¿Cómo se explica esta diferencia? Willy Lora Zevallos, nuevo director de la Diresa Ucayali, explica a esta revista que de acuerdo a las disposiciones del ente central, solo se considera a una persona fallecida de covid-19 cuando fue sometida a la prueba de diagnóstico, es decir, cuando pasó una prueba molecular o una rápida. Entonces, ¿de qué murieron los que se encontraron en los domicilios y calles? Lora se apresura a decir, que esos cadáveres desde el 14 de mayo son considerados sospechosos de covid-19, al amparo del Decreto Legislativo 1503 del 11 de mayo.

Revisando el fanpage de la Diresa, vemos en efecto, que desde el 14 de mayo, los reportes del ente de Salud de Ucayali recogen la data de muertos sospechosos de covid-19. De 68 muertos que se registraban un día antes, subió a 406. Hasta el 21 la Diresa tenía contabilizado 103 fallecidos confirmados y 464 sospechosos.

Hasta el 13 de mayo, la Diresa solo informaba de los fallecidos solo confirmados por covid. Después del 14 consignó los muertos sospechosos de covid-19.

Consultado el doctor Lora Zevallos si el Ministerio de Salud (Minsa) tiene conocimiento del número de fallecidos como sospechosos de covid-19 en Ucayali, dijo que sí. Señaló que ellos, luego de recibir los reportes del Comité de Recojo de Cadáveres, y de los registros de la municipalidad provincial de Coronel Portillo, elevan un informe situacional del covid-19 en la región al Sistema Nacional de Epidemiología todos los días. Si lo que dice el director de la Diresa es cierto, y no tenemos razón para no creerle, ¿entonces, por qué entonces el Minsa no informa al país la data real de fallecidos en Ucayali?

Esta revista se contactó con prensa del Minsa para solicitar conversar con algún representante del ministerio que nos explica el porqué no se considera a los fallecidos sospechosos de covid-19 en la data oficial, pero hasta el cierre de esta edición, nunca se nos proporcionó el nombre y el teléfono del especialista.

Si el Minsa no contabiliza en sus reportes diarios los muertos sospechosos de covid-19 en Ucayali, es claro que tampoco lo hace de las demás regiones. Por tanto, si se sinceraran las cifras en el país, estaríamos frente a una cantidad de muertos impresionante, solo comparable a una situación de guerra. Si no es así, ¿por qué el Gobierno no sale aclarar las cosas? ¿Acaso los peruanos no merecemos saber la verdad por más cruda que esta sea? ¿Qué esconde?

Para el doctor Marco Almerí, especialista en Salud Pública, el hecho de que el Perú tenga más muertos por millón de habitantes que otros países que no tomaron ninguna medida de protección como Brasil, revela la catástrofe sanitaria que nos ha llevado una pésima gestión. Por eso, a su criterio, el Gobierno no quiere sumar los muertos sospechosos de covid-19, porque de hacerlo ahondaría más el mal manejo del sector Salud.

En esa misma línea, el doctor Mauricio León Rivera, director médico del Centro de Detector de Cáncer, sostiene que en el Perú no se ha estado haciendo bien las cosas para frenar la pandemia, ya que el mayor número de fallecidos que registra el histórico del país se dio durante la inmovilización social y la cuarentena vigente. Citando un informe del Financial Times, León Rivera sostiene que el Perú tiene un exceso de 9500 cadáveres hasta el 13 de mayo. “Si a estos 9000 le quitamos los 2000 muertos de covid-19 que se reportó hasta ese día, hay 7500 personas que perdieron la vida por alguna razón. Si consideramos, que los que fallecieron por infartos, desordenes cerebrovasculares, insuficiencia renal, etc., hasta ese día casi no fueron aceptados, entonces, es más que obvio, que el 80 o 90 % de esos 7500 murieron de covid-19”.

“Si queremos lograr resultados frente al covid-19 precisamos, además de las medidas de confinamiento, se sincera la data real de contagiados y fallecidos en el país producto de este virus, solo así sabremos cuántas camas, ventiladores, balones de oxígeno medicinal, y recursos humanos requerimos. Si no hacemos esto, seguiremos trabajando a ciegas.”

Decreto Legislativo 1503 del 11 de mayo.

Manejo de cadáveres

En Pucallpa, el encargado del Comité de Recojo de Cadáveres, ingeniero Héctor Cristóbal Nolasco, narra que cuando ellos salen a recoger a los fallecidos, siempre les acompaña un médico y un representante de la Divincri Ucayali, quienes se encargaran de certificar la causa de la muerte mediante entrevistas a los deudos, revisando el historial clínico del fallecido, etc. “Cuando se sabe que murió de covid, se consigna covid confirmado y cuando se sospecha, en el acta de defunción, se escribe causa de muerte covid no confirmado”. Agrega, que el 80 % de los fallecidos son mayores de 60 años y solo el 20 % jóvenes, siendo un poco más varones que mujeres los muertos.

“Una vez desinfectados y embolsados los cadáveres, que también son desinfectados, son puestos en ataúdes para el traslado al cementerio. Solo pueden acompañar al occiso dos personas, quienes se quedaran a más de dos metros del lugar del entierro para evitar contagios”, dice el ingeniero.

Actas de defunción. El de la izquierda es de un paciente sospechoso de covid. El de la derecha, uno confirmado.

Aumentan los casos

El doctor Willy Lora Zevallos, director de la Diresa Ucayali, con tono preocupado nos cuenta que la pandemia ahora ya no solo viene afectando a la provincia de Coronel Portillo, sino también a las demás provincias de la región. “Se nos ha reportado más de 50 casos en Aguaytía, algunos de ellos graves; también en San Alejandro, Von Humboldt, Neshuya, Campo Verde, es decir, en todo el eje de la carretera Federico Basadre”. Consultado sobre la causa de la diseminación del covid-19, la autoridad afirma que esta se debió al desplazamiento de personas infectadas de Pucallpa hacia esas localidades.

“Estamos insistiendo al Gobierno central para que el hospital de campaña que se nos prometió hace casi una semana se implemente lo más rápido posible, y que este hospital venga con su dotación de recursos humanos, porque en Ucayali ya no hay médicos, enfermeras, intensivistas suficientes. Unos porque pidieron licencia, otros por ser población de riesgo, pero, principalmente, por haberse enfermado de covid-19”, dice.

Para hacer más crítica la situación sanitaria de Ucayali, a la falta de personal médicos, se suma la falta de camas. El director de la Diresa revela que en el hospital Amazónico solo hay 32 camas, y en hospital Regional 36 en la unidad covid. Todos ellas, actualmente, ocupadas.

Sobre los ventiladores mecánicos y balones de oxígeno en Ucayali, Lora Zevallos confiesa que no tienen suficientes. “Los cuatro ventiladores de EsSalud se encuentran ocupados, las tres del Hospital Amazónico de Yarinacocha también están en la misma situación. Igual acontece en el Hospital Regional de Pucallpa. Esto quiere decir, que si alguien en las próximas horas algún paciente precisa de un ventilador no vamos a poder atenderlo. Así de crítica está la situación en la región, y el Gobierno lo sabe”, asegura.

Ante la falta de ventiladores en Ucayali, la gente busca desesperadamente balones de oxígeno medicinal, esto como es obvio ha disparado la demanda de este producto, que antes de la pandemia costaba 600 soles pero que ahora cuesta hasta 2000 soles. Lo que hace que muchos no puedan comprarlo por lo caro que está.

Actualmente la producción de balones de 10 m cúbicos de oxígenos en Ucayali alcanza los 400 balones, cuando los 3 hospitales más grandes de la región precisan de 580 balones, o sea, hay un déficit de 180 balones, que complica más la situación de los pacientes de covid-19 que no han podido acceder a los ventiladores mecánicos, y que precisan de esos balones para no morir mientras esperan ser atendidos.

La situación del sistema sanitario de salud de Ucayali es crítica; ¿pero esto pudo evitar? Según el decano del Colegio de Enfermeros del Consejo Regional 14 de Ucayali, licenciado José Luis Onofre Espinoza, sí.

Onofre Espinoza narra que cuando se conoció el primer caso cero de covid-19 en Lima el 6 de marzo, los enfermeros, médicos, obstetras y otros gremios del sector salud, nos reunimos en varias oportunidades con las autoridades del gobierno regional y la Diresa para tomar medidas de prevención (adquisición de equipos de protección, pruebas moleculares y rápidas, la instalación de camas y ventiladores, etc.), lamentablemente las autoridades se durmieron y esperaron que el virus llegue a Pucallpa para recién actuar.

“La pandemia nos agarró sin hospital covid, sin suficiente oxígeno, sin medicinas, y sin equipos de protección adecuados para el personal médico. Actualmente, en nuestro gremio ya sumamos 64 enfermeros con covid-19, de los cuales 15 están internados, uno en la unidad de cuidados intensivos y dos ya han fallecido”.

El doctor Rister Bruner, encargado del Colegio Médico de Ucayali, confirma lo dicho por el decano de enfermeros. Según el galeno, por falta de equipos de protección, a la fecha han fallecido tres médicos por covid-19, nueve han sido trasladados a Lima por la condición crítica de salud, ochenta y seis han sido afectados, uno está en la unidad de cuidados intensivos de EsSalud y cuatro hospitalizados. Incluso, su decano, el doctor Villavicencio, tuvo que ser evacuado a Lima por los mal que estaba su salud.

Lic. Luis Onofre escuchando la preocupación de las enfermeras por la falta de equipos de seguridad.

Medidas

Para el doctor Willy Lora al recurso humano hay que protegerlo (el ministro de Salud dijo lo mismo), por eso dice que la Diresa viene adquiriendo equipos de protección para todo el personal médico, ya sea que estos se encuentren en la primera línea de defensa o no, más aún cuando el virus se encuentra en la fase comunitaria, donde todos ya son sospechosos de tener el virus.

En Ucayali, un médico que se enferma o muere deja de atender entre 100 y 700 prestaciones al mes. Esto lo sabe el doctor Lora Zevallos, por eso dice que ha dispuesto, además, del reparto de los equipos de protección al personal médico, la distribución de hidroxicloroquina, ivermectina y el sulfato de cloroquina para los médicos, enfermeros, obstetras que presenten síntomas de covid-19.

Respecto al uso de algunas drogas como la hidroxicloroquina y la azitromicina, agregó, que los equipos de respuesta rápida lo vienen distribuyendo entre los pacientes, si es que el médico lo cree conveniente.

¿Las disposiciones que viene tomando el nuevo director de la Diresa Ucayali, doctor Willy Lora, para mejorar la respuesta del sistema de salud de la región serán suficientes? Solo el tiempo lo dirá. Lo único cierto es que Ucayali se encuentra en cuidados intensivos. Que si el Gobierno central no se apura con los ofrecimientos, más personas se infectaran y morirán. ¡Qué Dios se ampare de nuestros hermanos ucayalinos!

Sabías que…

La falta de equipos de protección en Ucayali, ha llevado al gremio de enfermeros pedir a la comunidad apoyo para comprar estos equipos como también medicinas. Los empresarios que quieran ayudar a los enfermeros pueden comunicarse al 956644379, y preguntar por la señora enfermera Mónica Reátegui Armas.

APORTE:Lic.Raúl Vela, periodista de la revista Lima Gris de la capital.