Acción y no omisión

Acercándonos a los 4 mil muertos en todo el territorio del país, con mayor incidencia en la capital, en algunas regiones del norte y en la selva amazónica, Loreto e Iquitos tienen las cifras más altas también de contagios y las medidas dictadas por el gobierno caen en saco roto y la población de ambas regiones se comportan como si nada ocurriera.

Ante este escenario, algunas personas de nuestra ciudad preocupadas por la muerte de mucha gente decidieron no quedarse con los brazos cruzados y optaron por hacer algo para tratar de evitar esos decesos y averiguaron que la Ivermectina surtió efectos positivos en muchas personas que ya estaban muy graves y lograron levantarse prácticamente de la tumba, casi literalmente.

Nosotros como medio escrito, nos sentimos en la obligación de hacer de conocimiento a la población en general de todas las alternativas que están funcionando en el tratamiento de este virus que llega silenciosamente a invadir tu cuerpo y te mata de la manera más inesperada.

Hoy leemos un comunicado del Colegio Médico Veterinario tratando de menoscabar la iniciativa de estas personas quienes preocupadas por la desaparición de muchos pobladores decidieron donar este fármaco para que con supervisión especializada sea aplicada a quienes lo necesitan con la dosis específica para cada caso, con tal de que mitigar el ataque de la pandemia y evitar así otros posibles fallecimientos.

Si ellos mismos admiten que dicho fármaco ha dado buenos resultados en algunos casos, nosotros decimos que si ello sirvió para salvar al menos una vida, la finalidad se está cumpliendo a cabalidad. Así que señores, creemos en eso de que más vale pecar por acción que por omisión. Están servidos.

FERNANDO SÁNCHEZ RENGIFO