Reactivación Económica Complicada

El Perú ha hecho un gran sacrificio para enfrentar esta pandemia que azota a toda la humanidad, iniciamos el confinamiento de toda la ciudadanía el 16 de Marzo, ahora extendida hasta el 30 de Junio, serán 107 días de cuarentena, una de las mayores a nivel mundial, con resultados preocupantes a nivel de control de la pandemia, se registran cifras nunca imaginadas, al 25 de Mayo 123,979 contagiados y 3,629 fallecidos a nivel nacional y 2,959 contagiados y 104 fallecidos a nivel regional. La curva muestra que desde el Martes 19 de Mayo el número de personas infectadas se ha elevado hasta superar los 4,000 nuevos casos por día. A nivel regional el porcentaje de incremento diario es de uno de los más altos a nivel nacional.

Como es lógico este confinamiento ha paralizado las actividades económicas de nuestro país; el Banco Mundial pronostica que la economía peruana tendrá una caída superior al promedio latinoamericano de 4.7%, un cálculo optimista ya que muchos economistas la colocan entre el 14 al 20%. Para Interligo el mes de Abril sería el más golpeado del año con una caída cercana al 30%.

Todo esto termina generando la pérdida de puestos de trabajo que solo en Lima el INEI lo calcula en 1´200,000, un reciente sondeo de IPSOS  revela que un 41% de los encuestados ha perdido su puesto de trabajo y no percibe ingresos, esta situación nos lleva a un serio retroceso en la lucha contra la pobreza, el gran tema pendiente en el Perú, en las tres últimas décadas ha ido descendiendo desde un casi 50% de la población hasta 20.1% el año pasado, ahora millones de peruanos volverán a ella, podríamos llegar según algunos analistas hasta el 30%, el nivel que teníamos hace una década y a una subida de la informalidad laboral en un nivel cercano al 80%.

Este serio problema que afrontamos invita a los políticos a adoptar el populismo como bandera de lucha, sobretodo al mirar las elecciones del próximo año. Últimamente es el Congreso el que ha entrado en este camino con varias iniciativas de aspectos económicos como la relacionada al pago de peajes, que al quedar suspendidos beneficia en mayor medida a los gremios de camioneros, se violentan contratos que puede derivar en denuncias internacionales contra el Perú, finalizando con pagos de indemnizaciones por parte del Estado y el desembolso no presupuestado de 300 millones en mantenimiento de carreteras, que están a cargo de esas empresas.

En este panorama no queda otro camino que reactivar nuestra economía, para lo cual el gobierno ha decidido hacerla en forma gradual y progresiva en cuatro fases entre Mayo y Agosto, especificada en el Decreto Supremo 080-2020-PCM, que parece no haberse planificado adecuadamente.

La primera fase se ha tropezado con diversos problemas ya que cada Ministerio ha elaborado una Resolución Ministerial que da mayores detalles sobre los criterios a tomar en cuenta antes de que una empresa vuelva a operar; en esta fase están entre otras las actividades maderables y no maderables, infraestructura agraria, metalmecánica, insumos para la actividad agropecuaria, restaurantes y afines autorizados para entrega a domicilio etc.

Lo que sorprende es analizar la cantidad de protocolos, formatos y trámites que se deben realizar para obtener los permisos de operación, encareciendo la reanudación, sobre las pérdidas generadas por la paralización dispuesta. Como ejemplo he analizado la Resolución Ministerial 0117-2020-Minagri la que establece los procedimientos que deben implementarse para la actividad ganadera, agrícola y forestal, esta última se desarrolla en 34 páginas, con una infinidad de acciones que se den ejecutar en medio de muchos documentos que necesariamente deben presentarse, generándose un vía crucis para volver a operar.

Todo este panorama se da sin vislumbrar que la formalidad solo existe en el 30% de nuestra economía, mientras el 70% que está en la informalidad carece de mayores controles, ante esto se puede deducir que al final lo que se va a lograr es un aumento de esta última.

La Presidenta de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas María Isabel León, asegura que los protocolos de seguridad establecidos por el gobierno para la reactivación económica cuentan con un exceso de requisitos, los cuales parecen hechos para un país europeo; coincide con ello Ricardo Márquez Flores Presidente de la Sociedad Nacional de Industrias al afirmar que los protocolos de sanidad y seguridad deben ser más simples.

El 1 de Junio entramos en la segunda fase donde se deberían repensar los protocolos para que entren en ejecución, ya existen preocupaciones en los servicios que se activarán entre otros gasfitería, electricidad y carpintería sin ferreterías, las que no están autorizadas a operar, el mismo error de la primera fase donde empresas proveedoras de las autorizadas no están incluidas en la reapertura. Tampoco se encuentra sentido en los servicios de peluquería y cosmetología a domicilio, sin aperturar sus locales con las medidas sanitarias necesarias.

Otro tema de preocupación en nuestra región es la situación de nuestros palmicultores, según ha informado la Cámara de Comercio/Industria/Turismo de Ucayali la pandemia ha generado pérdidas por 70 millones de soles entre los dedicados a esta actividad en la Amazonía, sus cosechas se acumulan, habiéndose reducido sustancialmente la demanda con la pandemia, requieren ayuda urgente del gobierno.

Como vemos la reactivación económica viene muy complicada, internamente en el gobierno hay una pugna entre los Ministerios que ven asuntos de implicancia económica con el Ministerio de Salud y de Trabajo, desafortunadamente quien toma las decisiones finales es el Presidente Martín Vizcarra que lleva como bandera el Populismo y su preocupación por las encuestas.

Carlos Tubino Arias Schreiber