Tres libros clásicos que debiste leer de joven

Un adulto es todo lo que en su adolescencia experimentó, y leer no debe ser la excepción en la formación de una persona culta. Por más legendaria que sea la idea de ser una persona leída, puedo decir con involuntaria soberbia que, al terminar de leer un libro tras otro y comenzar a leer otro al día siguiente, al final de esa jornada te sentirás realizado como persona, a fines cognoscitivos. Por ejemplo, recuerdo cuando tenía quince años, un poco ambigua con lo que quería en la vida, pero a la misma vez, me habría sentido bienaventurada de tener el honor de encontrarme a mis veintes, como una mujer instruida, realizando las actividades que iban a llenar mi ser e intelecto. Regresando al tema principal, debería de recordarles sobre los beneficios que uno obtiene al leer, cuando uno desarrolla esta actividad, nuestra perspectiva se convierte en una visión holística, más un sinfín de opciones que nos hacen escoger la mejor, pero también hay muchas probabilidades de incertidumbre, y a eso le llamo no llegar realmente al objetivo, pero es mejor llegar allí con un gran léxico, y un amplio vocabulario. Por otro lado, los lectores empedernidos sabemos que la lectura puede ser tan relajante como ir a un sauna mental, llegando a aumentar tu concentración de la forma más entretenida y resuelta posible, y mejorar la memoria de largo plazo. Definitivamente leer es uno de los hábitos más saludables para nuestro cerebro. Por consiguiente, si eres un jovencito, te recomendaré tres libros, y si ya eres un adulto; los recordaras en la lista de ya leídos, o por leer, si es que aún no lo hiciste. 

Mi Planta de Naranja Lima _José Mauro de Vasconcelos.-  Es un clásico juvenil que siempre lo encontraremos en el plan lector de los colegios. Relata sobre un niño de 5 años, llamado Zezé. El pronto descubrirá el dolor, a través de la pérdida de su árbol de naranja lima, al cual le dedico mucho tiempo y cuidado. Zezé vive en una favela que es un barrio de gran pobreza en Brasil, pero su intensa inocencia de niño hace emotiva su lectura, ya que, te invita a reflexionar para superar la pérdida de un objeto que le pusiste un valor sentimental o el distanciamiento de una persona que fue demasiado especial. 

Los Ojos de Mi Princesa _Carlos Cuauhtémoc Sánchez.- Es una novela juvenil, que relata el amor que uno puede tener por alguien, reflejando su imagen y su ser en alguien mágico como una princesa, a través de un cuento que le conto su abuelo, llegó a pensar que encontraría el amor como se narran en los cuentos. Los ojos de mi princesa, se encuentra en las superventas siendo el segundo libro más vendido de Carlos Cuauhtémoc. Definitivamente, al leerlo puedo concluir que a pesar de las adversidades uno puede continuar hasta alcanzar las metas propuestas en la vida.  

La Máquina del Tiempo _H. G. Wells.- El libro plantea de una manera singular sobre la idea que tenemos de las clases sociales en el mundo. Un científico hace un viaje a través del tiempo, con la intención de ver el futuro de la humanidad, pero pronto se dará cuenta que fuimos muy efímeros en lo trascendental, y verá un mundo en decadencia y en el olvido, habitado por unos seres hedonistas que no tienen ninguna clase de inteligencia, ni fuerza física, llamados los Eloi, como también, en el subsuelo habitaban los Morlocks, y cada anochecer salían para alimentarse de los Eloi que capturaban.

Para concluir, quisiera contarles que estos tres libros me llevaron a una gran experiencia imaginativa en mi adolescencia, pero como también, tengo recuerdos de muchos otros que me ayudaron a tener la habilidad y el gusto de leer a una temprana edad.

MARGARITA O’BRIEN