A la de Dios

Desde mañana 1 de julio, de acuerdo a las medidas dictadas por el gobierno este 26 de junio, se levantará el aislamiento social obligatorio en muchas regiones con excepción de algunas en donde el virus está causando estragos como lo ocurrido acá en nuestra región.

Ya dependerá de la población el cuidado y el seguimiento de los protocolos para evitar un futuro rebrote de la pandemia que sería muy pernicioso para la región, lo cual creemos una posibilidad no muy remota debido a que la mayoría le perdió el temor a esta enfermedad, y realizan algunas actividades normalmente incluso las no permitidas como es la práctica de deportes como el fulbito, que en muchas partes de la ciudad se han visto estos casos.

Es esta irresponsabilidad de muchos lo que tiene preocupadas a las autoridades de salud debido a ese posible rebrote de la enfermedad debido al levantamiento de la cuarentena, debido puntualmente a esta forma de actuar de la mayoría de pobladores, que hace mucho dejó de seguir y cumplir con las medidas dictadas por las autoridades para evitar los contagios y por ende, las muertes por esta pandemia.

Preocupa también que la mayoría de actividades económicas ya estarán con luz verde para poder operar y desde luego ello representa un riesgo latente de contagio debido a las características de las mismas. Por ejemplo, ya empezarán a operar las líneas de buses interprovinciales y las aerolíneas, en donde la cercanía de las personas que hacen uso de esos servicios, no guardarán las distancias respectivas, y hacer cumplir eso, representaría menos ingresos para la empresa de transportes.

La pelota está en cancha de la ciudadanía, desde mañana lo que suceda en unos meses dependerá de cómo afrontemos esta suerte de libertad y que si se convierte en libertinaje podría ser muy nociva no solo para nuestra salud sino para nuestra economía que de por sí ya se encuentra muy golpeada.