Las plantas para cuando

Era el mes de abril, las muertes sucedían en las puertas de los hospitales, las llamadas al centro de emergencia Covid no eran contestadas, si contestaban decían que en una hora llegaban pero no decían de cuando, los hospitales no recibían más enfermos porque estaban abarrotados de pacientes y los servidores de salud atendían diezmados también por la pandemia, conclusión: sistema de salud colapsado y sálvese quien pueda o quien tenga oxígeno para ser más exacto.

La pandemia estuvo en su apogeo causando muchas muertes principalmente por la falta de oxígeno, ya que las plantas existentes en la ciudad no se daban abasto para atender la enorme demanda ocasionada por este mortal virus.

En esas circunstancias, el siguiente mes recibimos la visita del premier junto con otros ministros para cerciorarse in situ de lo que venía aconteciendo en la segunda ciudad amazónica que era arrasada por el coronavirus, luego de la experiencia iquiteña, en donde prometió a la población y a sus autoridades que se iban a instalar hasta dos plantas de oxígeno en la tierra colorada para cubrir con creces la demanda que en ese momento era imposible atender.

Hoy resulta que no fue así, que la instalación de las dos plantas de oxígeno no fue un ofrecimiento del premier Zeballos sino que solo había ofrecido la puesta en marcha de dos hospitales exclusivamente para pacientes con Covid.

Lo bueno del caso es que la cifra de muertes fue decreciendo paulatinamente hasta volver a los índices normales, con lo cual la demanda del gas en cuestión se encuentra dentro de los límites de la oferta de las plantas existentes en nuestra región.

Lo que sí preocupa es que se vuelva a pasar por lo mismo, es decir la escasez de oxígeno, en el supuesto caso de un rebrote del virus debido al levantamiento de la cuarentena ya que se quiera o no, muchos pobladores están bajando la guardia respecto a los cuidados y protocolos establecidos para evitar la propagación del mismo.