MALA COSTUMBRE MORTAL

Luego de varios días de luchar por su vida, sucedió lo peor para la familia del joven chef accidentado el pasado miércoles al impactar con el vehículo conducido por un efectivo policial en aparente estado etílico, lo cual se debe comprobar desde luego.

Entendemos los sentimientos de dolor de la familia del desaparecido emprendedor pero observando el video nos damos cuenta de que ambos conductores tuvieron culpa compartida en el fatal desenlace.

Primero, observamos que ambos vehículos cruzan el semáforo cuando no debieron hacerlo y eso ya es una costumbre en nuestra ciudad, y es que la mayoría de conductores estando en rojo y faltando tres segundos para que cambie a verde, ya están avanzando para cruzar.

Esto es lo que ocurrió con el conductor que salía hacia la avenida Centenario. Cruzó cuando el semáforo aún estaba en rojo, faltando un par de segundos quizás pero que fueron los suficientes para ocasionar la desgracia.

Segundo. Vemos que por la avenida Centenario, la llegada al cruce con Zarumilla del otro vehículo  a una velocidad un poco alta con el propósito de ganar la luz del semáforo que posiblemente ya estaba en ámbar, y lo que debió hacer el conductor es frenar el vehículo pero lo que ocurrió es que aceleró más encontrándose con el vehículo que cruzó en rojo cuando el cambio de luz aún no había ocurrido para él.

Esto también es común observar en muchos conductores de la ciudad, quienes ya observan el cambio de luz de verde a ámbar pero en vez de detener la marcha del vehículo, aceleran más con el afán de ganar la luz y pasar. Ello solo se puede hacer si es que la luz ámbar te agarra en plena intersección, para decirlo muy gráficamente.

Tarde o temprano tenía que ocurrir un incidente de estos, que grafica plenamente lo que ocurre todos los días en todos los cruces que tienen semáforos. Esperemos que esto sea una lección para quienes manejamos un vehículo y veamos que si no respetamos los semáforos, puede ocurrir alguna desgracia que lamentar. Más vale perder un minuto en la vida y ya el resto lo completamos frente al semáforo.