REACTIVA PEOR

Reiterativo ya es decir que esta pandemia está dejando una economía golpeada en todos los sectores productivos a nivel global, y para ello el gobierno peruano dictó varias medidas en las que se trataba de priorizar la economía de los que menos tienen. Al menos esa era la premisa que todos entendíamos y tratamos de visualizar como una buena medida por parte del Estado para que la población no padezca de hambre.

Todo ello implementado en los llamados bonos repartidos a nivel nacional en las cuales también se observaron muchos defectos, ya que muchos que se creían estar incluidos en la lista de beneficiados de dicho dinero pero se daban con la sorpresa de que no estaban en la lista de ninguno de los bonos extendidos por el gobierno.

Luego de alrededor de dos meses de forzada paralización general de la mayoría de industrias y comercios, el gobierno vio la necesidad de extender un salvavidas a las pequeñas y medianas empresas que son las que más están sufriendo por las circunstancias. ¿Cómo? Nada menos que creando fondos mediante el tan mentado programa Reactiva Perú.

La idea es genial, pero en un país como el nuestro, en el que todos buscan el máximo beneficio sin interesarle el resto, la mayoría de estos fondos fueron a caer en manos de las grandes empresas del país, dejando a las miles de empresas que necesitan más de este tipo de programas, sin ningún acceso a dichos fondos que representaban una salida de esta crisis generalizada.

Otro problema, es el que surge esta vez de las mismas empresas, que muchas coquetean con la informalidad, es decir, no siempre expiden comprobantes de pago y al cotejar sus ingresos anuales, no son montos significativos, por tanto, no califican para acceder a estos fondos.

En nuestra región por ejemplo de las más de 30 mil empresas, solo accedieron a dicho fondo menos de mil empresas. Ni el 3 por ciento del total de empresas de la región serán beneficiadas por Reactiva Perú. El 97 por ciento restante quedarán a su suerte para tratar de subsistir a esta crisis.