BASCUÑÁN 4-PERÚ 2

Ya la suerte estaba echada para muchos al enfrentarse nuestra selección frente a la poderosa escuadra de Brasil con Neymar a la cabeza y que en conjunto cuestan más de 500 millones de euros y cuya mayoría milita en Europa.

Más aun cuando la canarinha venía de golear a la escuadra boliviana por 5 a 0 y con las estadísticas a su favor ya que nuestra selección nunca pudo ganarle en partidos por eliminatorias.

Pero ya en la cancha nuestra bicolor le planteó un juego que desconcertó a la selección visitante y en el minuto 7 un golazo de Carrillo puso en ventaja a la selección de todos los peruanos y los brasileros se mostraban incrédulos ante la ventaja en el marcador de los dueños de casa.

Pero tenía que pasar lo que siempre nos pasa cuando enfrentamos a una selección grande. El factor arbitral. Desde el tempranero gol de los nuestros, las decisiones arbitrales empezaron a mostrar un claro desnivel a favor de la verdeamarela, alcanzando su máximo nivel de favoritismo al pitar penal a favor de la escuadra brasilera, cuando hubo una clara mano de Neymar antes de dicha acción.

Julio Bascuñán, el árbitro chileno ni siquiera se dignó a dirigirse al VAR para apreciar más en detalle dicha jugada para salir de dudas y empecinado cobró el penal.

Dichas decisiones parcializadas con la visita descuadró a los nuestros que poco a poco fueron encontrando nuevamente su juego y vuelven a estar arriba en el marcador con gol de Tapia, a los 58 minutos de juego. Y otra vez aparece este innombrable para cobrar otro penal, esta vez inexistente, contra Neymar que viene cayendo ante la cobertura de Zambrano para proteger el paso de la pelota. Nuevamente empate brasilero, y los jugadores le pedían al árbitro que vaya a ver la jugada al VAR, lo que no es tomado en cuenta por el de negro.

Amén de otras jugadas, por ejemplo la falta contra Trauco con sangre incluida que no se dignó a ir al VAR, pero sin embargo para la jugada de Zambrano lo hizo para sacar la tarjeta roja a nuestro jugador.

Brasil es un equipo tan grande que no necesita del árbitro para ganar sus partidos, pero esta vez sí que lo necesitó. Y debemos exigir a la CONMEBOL que no vuelvan a poner a un chileno para arbitrar un encuentro de nuestra selección por ser de justicia.