¿Hubo o no “Vacunagate” en Ucayali?

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Ucayali se ha visto expuesta a nivel nacional luego de que saltara en los noticieros nacionales un informe de la Contraloría en el que evidenciarían una serie de vacunaciones irregulares que involucrarían a personas que aparentemente no debieron estar en la lista de beneficiarios de las primeras dosis de Sinopharm, de las 1 835 vacunas que llegaron el pasado 10 de febrero del 2021 correspondiente a las 300 mil que llegaron al Perú, por primera vez.
Según el Informe de Hito de Control N°5212-2021-CG/GRUC-SCC, de la Contraloría de la República, control concurrente realizada a la Dirección Regional de Ucayali, denominado “Recepción, almacenamiento, distribución, aplicación de vacunas, manejo de residuos y seguimiento a eventos posteriores a la vacunación (Covid-19), detectó a 107 personas que figuraban en la lista de manera irregular, lista en el que solo debía vacunarse personal de salud que estuvieran en la primera línea de atención.
Se trata de extrabajadores de salud (65), personal administrativo (35) que no realizaba directamente labores con pacientes con Covid-19, y personal de salud que realizaba trabajo remoto (7), quienes aparecían en dicha lista para recibir la vacuna Sinopharm. Esto luego de que el grupo de auditores de la mencionada institución verificara los padrones de beneficiarios del Hospital Regional de Pucallpa, Hospital Amazónica de Yarinacocha, el Centro de Salud de Atalaya y el Hospital de EsSalud-Pucallpa.

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El informe al que se hace referencia, fue publicado por Ímpetu el pasado 25 de febrero en su versión impresa y digital tras tener acceso por fuentes internas, cuando el mencionado informe de la Contraloría General de la República ya era información de carácter público. Ese mismo día llegaba a Ucayali la premier, Violeta Bermúdez, para supervisar precisamente todo respecto al manejo del proceso de vacunación.
Pero ¿Hubo o no “vacunagate?
Si bien es cierto el término “vacunagate”, es usado para hacer referencia a la vacunación irregular de funcionarios y personas cercanas ellos, como lo ocurrido con funcionarios del entonces presidente Martín Vizcarra, en Loreto. En Ucayali la realidad sería otra, puesto que en la lista figuraban extrabajadores de salud, personal administrativo, y personal de salud que realizaba trabajo remoto, en ese momento. Esto debido a que los padrones nominales de los hospitales no estaban actualizados.
Durante la conferencia de prensa del 25 de febrero brindada por la premier Violeta Bermudez, y en una entrevista exclusiva con Ímpetu, se le consultó sobre dichas irregularidades. En ella la premier indicó que el primer nivel de atención no estaba conformado solo por médicos intensivistas o las enfermeras que trabajan en la unidad de cuidados intensivos, sino por todo el sistema de salud.

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No obstante, recalcó que, el director regional de salud no podría decidir a quién vacunar «de hacerlo, eso sería darle un destino distinto a un bien público y eso es un delito”.
Pero, según una directiva emitida el 12 de febrero, se le daba la potestad al director regional de salud el incorporar a trabajadores administrativos que estén en primera línea de atención, esto incluía a trabajadores administrativos de los distintitos nosocomios de la región, sin embargo, a partir de esa fecha con las dosis del segundo y tercer lote se ha incluido a trabajadores del área de imagen de la Dirección Regional de Salud, esto pese a que no tenían contacto directo con pacientes u ocupan un cargo en atención en algún nosocomio como si lo especificaría la directiva.
La suerte de los vacunados
Directiva de Salud en la que se ampara Juan Carlos Salas y compañía la Lic. Liz García directora de la DAIS establece que se inmunice a personal administrativo que labora en centros de Salud. Dirección Regional de Salud (Diresa), no es establecimiento de Salud. Área de imagen en pleno se vacunó entre el 1 y 9 de marzo.
El escándalo por la presunta vacunación irregular de personas en Ucayali, negada la semana pasada por Juan Carlos Salas Suárez, titular de Diresa, quien en conferencia de prensa atribuyó a “un error administrativo”, continúa dando que hablar.

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Salas ampara su versión en la potestad que le confirió el Minsa, mediante oficio circular N°73-2021-DIGESP/MINSA del 11 de febrero del 2021, de modificar la lista original, deficiente y desactualizada, siempre y cuando se tomen en cuenta ciertos criterios, que también fueron detallados en el Informe de Hito de Control N°5212-2021-CG/GRUC-SCC, al que el gobernador Pezo llamó “tergiversado”.
El primer lote de vacunas Sinopharm llegó a Pucallpa el 10 de febrero (1,835), junto a él, una lista desactualizada, que incluía personas fallecidas y extrabajadores, ordenaba a quienes vacunar, sin embargo, contemplaba exclusivamente a personal de Salud de la primera línea contra el COVID-19.
El segundo lote de 3403 vacunas llegó el 18 de febrero, según Diresa, a partir de ese lote la potestad de decidir a quien se vacuna o no, administrativo o no, presencial o no, es de Juan Carlos Salas Suárez.
Finalmente el tercer lote de Sinopharm llegó el 25 de febrero, y también, en palabras de Lis García, se procedió a vacunar a quienes cumplen los requisitos de la famosa circular 073, y nombra a una técnica en enfermería y a otras personas que pertenecen a la primera línea contra el Covid-19. Además, señala que ellos no deciden a dedo a quienes vacunar.

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El 1 de marzo, tras la visita de la titular de la PCM a nuestra ciudad, este diario consultó por el entonces ya conocido informe de control que esta semana hizo noticia, y resaltó sus palabras “vacunar a quien no corresponde es un delito”.
Alonso Meléndez, Astrick Zulueta y Nicolle Alva, son trabajadores y practicantes del Área de Imagen de la Diresa Ucayali y tal como reconocen y se muestra en redes sociales, recibieron ya ambas dosis de la vacuna contra el nuevo coronavirus. Sin embargo, no cumplen con los criterios para ser partícipes de esta inmunización, por lo que su vacunación sería irregular, ellos no solo no están en la primera línea ni expuestos al virus, sino que laboran en la sede de la Diresa, que no es un establecimiento de Salud sino un ente coordinador.
¿Fue ética la vacunación de personal de Imagen de Diresa, en desmedro de personas de riesgo o en contacto directo real con el virus?
Un empleado de Salud, que no quiso recibir la dosis de Sinopharm por estar realizando teletrabajo, señala que “es irregular la vacunación de personal de imagen de Diresa, así como de los asesores del director, es una vacunación a dedo y ellos son personal que no tiene riesgo alto”. Alonso Meléndez, personal de imagen, en comunicación con Ímpetu señala que “se vacunó porque le dijeron”. Además, Astrick Zulueta, jefa de imagen de la institución, indicó que la vacunación les corresponde por ser personal administrativo y que para ellos estaba destinado el tercer lote de vacunas. Zulueta confirmó que son cuatro las personas vacunadas en su área: el diseñador, la redactora, el editor y la secretaria (nombrada).


SIGRIDT RODRÍGUEZ

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