Vacunar a los pobladores indígenas será un gran reto para las autoridades

“El reto de vacunar a la población amazónica es, de por sí, complicado”, señala Jorge Pérez, jefe de la Organización Regional de Pueblos Indígenas del Oriente (Orpio). Teniendo en cuenta que existen comunidades que se encuentran muy alejadas de la ciudad y su única vía de acceso es a través de los ríos. Así también, está el reto de la distribución manteniendo las cadenas de frío, en plena selva, con temperaturas intensas, donde muchas dosis se perderían.
Hay comunidades aisladas a más de dos días de camino o navegación, donde se encuentran las únicas y generalmente precarias instalaciones del sector salud. “Si en tiempos normales el sector salud no llegaba, qué va a ser ahora con la pandemia”, señaló un miembro de la Organización Regional Aidesep Ucayali (Orau) durante el plantón pacífico que realizaron el último viernes.
“Si cuando la pandemia empezó nos cerraron la posta, no nos querían atender. Qué nos van a querer poner ahora, seguro la vacuna buena la tienen para ellos y a nosotros nos traen la mala pues, esa que deja mal a la gente”, dijo una miembro de dicha organización indígena.

VER TAMBIÉN:Centro Poblado “3 de Diciembre” exige nuevo agente municipal


La población indígena que no tiene acceso a la conectividad, rechaza la vacuna. Se sienten como “conejillos de indias” para el Estado, ante esta negativa y las grandes brechas para capacitar a todos, complica el proceso de vacunación para esta parte de la población.
“Aun superando los problemas del padrón de vacunación (para lo cual se ha propuesto el uso del padrón del RENIEC) y la pesadilla que puede significar navegar por el intrincado sistema de ríos, quebradas y lagos de la selva, el gran problema es persuadir a la gente a vacunarse”, indica Jorge Pérez.
Hace unos días un dirigente de ORAU, la organización tutelar de los pueblos indígenas de Ucayali y el representante del Comando Matico, Jorge Soria, dudaban seriamente que la vacuna se usaría para su gente. “¿Estás seguro de que esa vacuna es buena?, me preguntaba.
“Nos traen la AstraZeneca, esa que están rechazando en Europa. Si es tan buena, por qué dicen que está haciendo daño a la gente y la han prohibido. ¿Ahora me vas a decir que todo lo que sale en la televisión es falso? Lo que pasa es que como siempre el gobierno quiere hacer experimentos con nosotros, nos mandan lo peor. Total, así se acaban los indios que tanto le molestan al gobierno”, sentenciaba con amargura, Jorge Soria.

VER TAMBIÉN:Poder judicial pide perdón a víctimas de SAWETO por tanta injusticia


Ante esto, la ORAU y ORPIO, dos de las más importantes organizaciones regionales parte de AIDESEP, expusieron públicamente los problemas de falta de información y desinformación entre los indígenas amazónicos respecto al Covid-19 y recogieron sus opiniones respecto a la enfermedad y a la vacuna.
Los resultados resaltan la enorme falta de información y los temores de casi el 70% de la población encuestada respecto al proceso de vacunación. Por su parte, ambas organizaciones regionales y colectivos de la sociedad civil, una vez más, preparan materiales y se alistan para enfrentar el reto ante los tibios esfuerzos del MINSA para apoyar el proceso con una población que no cree en esta urgente necesidad de inmunización masiva.
La vacunación es voluntaria y eso debe respetarse, pero como en todo proceso, la población indígena debe tomar una decisión y dar su consentimiento previo, libre e informado. Sin información adecuada, veraz y pertinente desde el punto de vista cultural, la resistencia a la vacunación será elevada, poniendo en riesgo no solo la vida de los indígenas, sino la seguridad de toda la población.


GABRIELA SÁNCHEZ

- Anuncio publicitario -pucallsystem

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Leer mas

Recientes