Alcalde regala Malecón Grau

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Con una visión aldeana en la gestión municipal que ha resultado incapaz de enfrentar los retos metropolitanos de la capital regional, la ciudad ha retrocedido a la década de 1990 y el Malecón Grau es una vergüenza comparado con el de Iquitos.
BREVE HISTORIA

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Entonces, el primer local municipal ubicado en la intersección de los jirones Inmaculada y Raimondi, se construía y tenía una pequeña torre en cuya parte superior se había colocado un gran reloj para servicio de la comunidad. Daniel Zevallos Ríos decidió construir la Plaza del Reloj Público y una torre mayor en la cual colocar ese reloj y darle identidad a la ciudad frente al río Ucayali.
Luego, se estableció el monumento a Grau y se le denomina también como Malecón Grau. Y ese conjunto y espacio público ha sufrido sucesivas invasiones de comerciantes que han obligado a los alcaldes a tomar decisiones drásticas. Uno de ellos fue Alfonso Torres Fernández, quien desalojó a quienes habían construido puestos de madera apoyado en el balaustre tapando el horizonte y abajo cerca al río, conformando una zona de alto peligro. Por esa decisión fue enjuiciado.
Y se llegó a consolidar una zona suburbana denominada Las Malvinas y fue la creciente del río quien finalmente pudo reordenar tan importante acceso. Actualmente, la gestión municipal se evidencia incapaz de enfrentar el crecimiento de la ciudad.

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SIN PUERTO
Desde 1942 en que se inaugura la carretera Federico Basadre, en la última cuadra del jirón 7 de Junio, donde hoy se ubican los vendedores de pescado y plátanos, se habla de construir un puerto en tanto Pucallpa es el punto final de la carretera que une Lima con la Amazonía y es el mayor puerto interior del Perú.
Pero las autoridades no han tenido visión ni decisión, los empresarios privados lo decían de boca para afuera pero tampoco querían control de la aduana, Sunat y menos de la policía, pues todos, de común acuerdo o cada quien, por su lado, en medio del caos buscaban sacar provecho.
En 1983, siendo presidente Fernando Belaunde Terry, se construyó un puerto en donde está hoy la base de la Marina de Guerra y fue inaugurado con presencia del oceanógrafo francés Jacques Costeau. Tres años después el río se lo llevó. 40 años después, con una visión andina y desconociendo la historia, se pretende volver a construirlo ahí mismo.

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PUERTOS PRIVADOS
Ante esa realidad surgieron los autodenominados “puertos privados” que se asegura fueron vendidos a un alto precio por la Marina de Guerra desde Lima, pero con intermediación de oficiales en Pucallpa, lo cual no ha sido desmentido formalmente. Y estas áreas de la ribera, ocupadas a la fuerza por supuestas empresas, lo que han hecho es que reduzca el control del Estado y proliferen actividades ilícitas (narcotráfico, contrabando, trata de personas y otras) al estar restringida la labor policial y de instituciones públicas.
Y además, han cerrado y bloqueado de mala fe las calles por las que los vecinos de Pucallpa tenían acceso al río como les corresponde por derecho natural y consuetudinario. Prepotentes y amparados por un conjunto de autoridades, sin capacidad formativa para enrumbar la ciudad, han construido sobre las veredas y en plena vía pública, calle, como ocurre en el jirón Vargas Guerra.
El resultado es que los vecinos no tienen acceso al río y los pequeños botes provenientes con pasajeros y productos de pan llevar, que antes acoderaban en el jirón Vargas Guerra hayan sido obligados a hacerlo en la Plaza del Reloj Público, creando congestión, basura y propiciando la delincuencia en pleno centro de la ciudad. A ese caos se suma la presencia de los llamados transportistas fluviales.

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FUNCIONARIOS
Todas las medidas adoptadas por la Municipalidad de Coronel Portillo en el Malecón Grau y Plaza del Reloj Público han sido desacertadas, porque no tenían la finalidad de servir a la comunidad. Por ejemplo, la entrega de la última cuadra del jirón 7 de Junio a los vendedores de pescado y plátanos es tener una visión de que Pucallpa sigue siendo un caserío ribereño y no considerarla una metrópoli.
Los vendedores de pescado y plátano son parte de una cadena comercial (venta de hielo, cascarilla, desechos del pescado y del plátano, bolsas plásticas, otros elementos arrojados por los compradores, congestión vehicular, presencia de delincuentes), sin embargo, Rafael Paredes, el funcionario responsable, convenció al alcalde y al Concejo para establecerlos en pleno centro de la ciudad. Iniciando la destrucción del comercio formal en el corazón de Pucallpa.
Rafael Paredes, Comercialización y Serenazgo tendrían mucho que ver y explicar en el tema. Y a ello se suma que se les cobraría un sol diario a los vendedores informales. Una cantidad diaria que constituye en el tiempo varios millones de soles que no está muy claro a qué se destinan y quién recibe.

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PROYECTO BICENTENARIO
Desde la anterior gestión municipal de Antonio Marino Panduro, el centro de la ciudad ha venido deteriorándose y se acentuó con Segundo Pérez Collazos. Actualmente cerca de 70 establecimientos formales, que pagaban impuestos, daban empleo y contribuían al atractivo urbano, han cerrado.
Y en relación a esto, al anunciarse que se harían obras en las ciudades capitales con motivo del Bicentenario de la Independencia Nacional, se elaboró el proyecto del Gran Malecón Grau, en la gestión Marino y se retomó en la actual.
Se dijo que Ucayali tiene un fideicomiso por más de mil millones de soles y con una pequeña parte se podría financiar la obra, vaivenes más y menos, nadie dice nada al respecto.
LOS RÁPIDOS
A sabiendas de esta realidad y que existe el proyecto del Gran Malecón, el funcionario Rafael Paredes y haciéndole coro varios regidores, entre ellos Arturo Paucar, un profesional que antes fue funcionario de la MPCP, han convencido al alcalde provincial para que acepte y autorice “la providencial y milagrosa” iniciativa de entregar a una asociación de empresarios de botes rápidos que llevan pasajeros a Iquitos y otras localidades ribereñas, para que instalen una terminal de pasajeros en una antigua edificación y controlen la parte baja de la plaza del Reloj Público y Malecón Grau.

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La Municipalidad Provincial de Coronel Portillo- MPCP, nadie sabe si por desconocimiento, sana ignorancia, desinterés, abandono, capricho, desidia o quizá otras razones, no tiene una Ordenanza, que tiene vigor de ley en la jurisdicción, para proteger el patrimonio arquitectónico y cultural de la provincia, tampoco un POT- Plan de Ordenamiento Territorial que determina la ocupación y uso del suelo en la jurisdicción urbana, no ha definido el Macro Centro de la urbe y el TUPA no considera lo que se denomina “equipamiento urbano”. Sin tales instrumentos legales propios, nadie sabe qué finalidad tiene una gestión así y se realiza una aparente labor improvisada y con funcionarios incompetentes, poniendo en peligro la economía, la vida, la salud y la seguridad de los ciudadanos.
Entusiastas, eufóricos, entre funcionarios, regidores y otros aledaños se frotan las manos en la municipalidad provincial, actuando con absoluta irresponsabilidad, pues tal autorización que dicen provisional, no solo consolida el comercio informal, la suciedad y el desorden en el centro de la ciudad, dando el paso final para su destrucción, si no que constituye un serio problema que dejaría esta gestión edil a la siguiente, pues una vez instalados y habiendo invertido, será imposible desalojarlos del área.

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MEDIDA CAUTELAR
Los que se auto denominan “empresarios del transporte fluvial” con vehículos “rápidos” que no ofrecen seguridad a los viajeros y tienen poco control policial, de recibir una negativa por parte del alcalde para continuar su apropiamiento indebido, ya estarían considerando interponer ante el Poder Judicial, una medida cautelar, porque, dada la inversión, ya estiman tener derechos adquiridos para su permanencia, control y usufructo del área de ribera del río Ucayali. Es decir, esto es mío porque quiero y nadie me saca.
DENUNCIA
Por su parte y en convenio con el Colegio de Abogados de Ucayali, los vecinos del lugar están reuniendo elementos probatorios de la violación a la normativa vigente y posible corrupción, para presentar en los próximos días una denuncia ante la Fiscalía Provincial Especializada en Corrupción de Funcionarios Públicos, para que se investigue y esclarezca públicamente el hecho pues se trata de comprometer espacio público, bienes patrimoniales de la ciudad y afectar derechos de los habitantes de Pucallpa.


HUMBERTO VILLA MACÍAS

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