Un delincuente sufrió heridas graves cuando un balón de gas explotó mientras intentaba cometer un delito. La explosión fue tan fuerte que destruyó la vivienda en la que se encontraba y causó daños significativos en las casas vecinas. Este incidente pone de manifiesto los peligros y las graves consecuencias que la delincuencia puede tener en nuestras comunidades.
El sector norte de Antofagasta, Chile, fue sacudido por un incidente que dejó atónitos a los residentes. En las primeras horas de la madrugada, un delincuente se aproximó a un domicilio con la intención de cometer un ilícito. Sin embargo, lo que sucedió fue completamente inesperado y cambió el curso de los acontecimientos.
El presunto ladrón se aprovechó de que una casa estaba sola y no dudó en ingresar para llevarse los balones de gas que se encontraban en su interior.
Entró sin problemas, aunque tuvo dificultades al salir a la calle con un balón de gas de 45 kilos. Al intentar llevarse un segundo cilindro, algo inesperado ocurrió: el tanque explotó.
La explosión causó daños severos en la propiedad, dejándola completamente destruida. Afortunadamente, no había residentes en la casa en el momento del estallido.




