En un fallo reciente, la Segunda Sala Penal de Apelaciones DE LA Corte Superior de Justicia de Ucayali rechazó el recurso de apelación presentado por la defensa técnica de Zeus Apolo Saavedra Mendoza, ratificando así la sentencia de ocho años de pena privativa de libertad efectiva. Saavedra Mendoza fue condenado como autor del delito de tráfico ilícito de drogas, en la modalidad de favorecimiento al consumo ilegal de sustancias tóxicas mediante actos de tráfico, en perjuicio del Estado peruano.
El caso se remonta a una investigación realizada por el Ministerio Público, que había recibido información sobre la venta de drogas en una vivienda ubicada en el jirón Guillermo Sisley 247, en el distrito de Callería. En respuesta a esta información, una patrulla policial se dirigió al lugar, encontrando el portón de la casa abierto. Los agentes ingresaron y observaron a un hombre sentado en una silla al fondo de la vivienda. Este individuo, quien se identificó como Zeus Apolo Saavedra Mendoza, admitió ser el propietario del lugar.
Al ser preguntado sobre la presencia de sustancias ilícitas, Saavedra Mendoza confesó con la frase “ya perdí” y señaló que la droga se encontraba guardada en una mochila. La policía procedió a revisar la mochila, descubriendo en su interior tres paquetes rectangulares sellados que contenían bolsitas plásticas transparentes tipo ziploc con una sustancia blanca similar a la cocaína. Los paquetes fueron incautados y llevados para su análisis.
Las sustancias incautadas fueron trasladadas a la unidad especializada del Departamento de Operaciones Tácticas Antidrogas Pucallpa -DEPOTAD Pucallpa-, donde, en presencia del representante del Ministerio Público, el detenido y su abogado, se extrajeron muestras de los paquetes. Las pruebas de campo realizadas con un reactivo químico produjeron una coloración azul turquesa, indicando la presencia de alcaloide de cocaína. El peso total de la droga incautada fue de un kilogramo 200 gramos.
Además de los paquetes de droga, se encontró una cuchara de metal con adherencias que, al ser sometida a la misma prueba química, también resultó positiva para alcaloide de cocaína. Estas evidencias reforzaron la acusación contra Saavedra Mendoza.
Con todos los elementos probatorios en su contra, la defensa de Saavedra Mendoza presentó un recurso de apelación contra la sentencia inicial. No obstante, la Segunda Sala Penal de Apelaciones consideró que las pruebas presentadas eran contundentes y que el procedimiento llevado a cabo por la policía y el Ministerio Público se ajustaba a la legalidad, confirmando así la sentencia de ocho años de prisión.

