El trágico accidente automovilístico ocurrido la mañana del viernes último en inmediaciones del kilómetro 86 de la carretera Federico Basadre ha dejado no solo a una joven en estado crítico, sino también sin conocer, hasta el momento, las circunstancias en que se produjo. Y lo que es más, sin identificar al responsable.

El hecho involucra a tres jóvenes mujeres, Bricett Meléndez, Ariana Tuesta y Marjhory Marín, quienes viajaban en una camioneta blanca conducida por Brayan Amasifuén Tanchiva, propietario de una botica y una granja de pollos en Campoverde.

Por razones que se desconocen el conductor perdió el control del vehículo, una camioneta Chevrolet, con placa de rodaje Z8H-928, de propiedad de Karitt Juliette Tuesta Rivera, esposa de Amasifuén Tanchiva, provocando un vuelco múltiple que dejó a las tres ocupantes heridas y abandonadas en la carretera.

Lo real es que el conductor del vehículo, Brayan Amasifuén Tanchiva desapareció de la escena del accidente, dejando a las tres jóvenes mujeres a su suerte. En videos grabados por testigos de lo ocurrido, se aprecia incluso cómo Bricett Meléndez –quien se encuentra en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Regional de Pucallpa víctima de un edema cerebral- era auxiliada por personas que llegaron al lugar.

La Policía, hasta el momento, no ha emitido información alguna acerca de quién o quiénes condujeron a Bricett al nosocomio, tal como debe consignar en el acta de ocurrencia levantada por el suboficial de la comisaría de Pucallpa destacado en el hospital. Tampoco ha brindado declaraciones oficiales sobre las circunstancias que rodearon el accidente ni sobre las medidas tomadas en respuesta a la denuncia pública por parte de la madre de la joven agraviada, Gabriela Lagos, que, en medio de su dolor y desesperación ha mencionado presuntos actos de corrupción cometidos por efectivos policiales que no realizaron el dosaje etílico al conductor de la camioneta… que simplemente desapareció.