La Municipalidad Provincial de Coronel Portillo, en coordinación con el Ministerio Público y el Ministerio de Salud, clausuró temporalmente dos comedores de la Policía Nacional del Perú (PNP). Esta medida fue tomada tras una serie de inspecciones realizadas por la oficina de fiscalización de la municipalidad, las cuales revelaron serias deficiencias en las condiciones de higiene y la falta de documentación requerida para el funcionamiento de estos establecimientos.

El jefe de la oficina de fiscalización de la municipalidad, Stip Walde Diaz, quien lideró las intervenciones, informó que las inspecciones se realizaron como parte de un operativo más amplio que incluyó restaurantes y hoteles en la zona. “Hemos encontrado establecimientos que no cumplen con las condiciones de higiene y salubridad, y en algunos casos, no cuentan con el carnet de salud, lo cual es un requisito obligatorio para su funcionamiento”, declaró.

En el caso de los comedores de la PNP, las deficiencias detectadas fueron especialmente preocupantes. «Estos establecimientos, que brindan concesión a la Policía Nacional, no reunían las condiciones de limpieza necesarias. Se observó una inadecuada disposición de alimentos y residuos sólidos, lo que pone en riesgo la salud de quienes consumen allí», detalló el funcionario.

La clausura de estos comedores se realizó en cumplimiento con el reglamento de fiscalización, que establece la necesidad de mantener altos estándares de salubridad en los establecimientos que manipulan alimentos. «Hasta que los propietarios no subsanen estas observaciones, los comedores permanecerán cerrados», añadió.

Una de las principales irregularidades encontradas fue la falta de carnets de salud por parte del personal. Este documento es fundamental para certificar que quienes manipulan alimentos no presentan enfermedades que puedan poner en riesgo la salud de los consumidores. Según el jefe de la oficina de fiscalización, «todo el personal que tiene contacto con el público o manipula alimentos debe contar con este carnet, que puede tramitarse en los centros de salud de la región».

Además de la falta de carnets de salud, se detectó la ausencia de certificados de salubridad ambiental en estos comedores, un requisito indispensable para su funcionamiento. Este certificado asegura que los establecimientos cumplen con las condiciones mínimas de higiene y salubridad necesarias para operar.

El jefe de la oficina de fiscalización también informó que las acciones de control en la provincia continuarán de manera intensiva durante este año. «Estamos trabajando no solo en la fiscalización de restaurantes y comedores, sino también en el control del comercio ambulatorio, donde se vende comida en pésimas condiciones. Nuestra prioridad es garantizar que la población tenga acceso a alimentos seguros y que los establecimientos cumplan con las normativas», aseguró.

Los operativos realizados por la municipalidad incluyen la verificación de las condiciones de seguridad de los establecimientos, además de su higiene. «Queremos que la población tenga la tranquilidad de que está acudiendo a lugares que cumplen con las normativas, tanto en salubridad como en seguridad», concluyó el funcionario.