En un acto de rápida respuesta, agentes de serenazgo del distrito de Yarinacocha auxiliaron a tres jóvenes que fueron víctimas de un asalto en el caserío Bellavista, ubicado más allá del sector La Restinga. Los agraviados, identificados como Melany Natividad Pinedo, Luis Ramos Mozombite y Alexandra Hernández Ramírez, fueron conducidos a la comisaría de Yarinacocha para presentar la denuncia correspondiente.
El incidente ocurrió cerca de las 5:00 de la tarde, cuando los jóvenes se encontraban transitando por el mencionado caserío. Según las declaraciones de las víctimas, un grupo de delincuentes los interceptó y, bajo amenazas con armas de fuego, los obligaron a adentrarse en un campo de cultivo de camu camu. Una vez dentro, los asaltantes procedieron a sustraerles una motocicleta y tres celulares. Sin embargo, debido a la evidente inexperiencia de los delincuentes, no se percataron de los aretes y la cadena de oro que llevaba una de las agraviadas.
El nerviosismo en el que se encontraban los jóvenes impidió que pudieran precisar el número exacto de delincuentes, aunque coincidieron en que todos estaban armados. Este detalle resalta la peligrosidad del hecho, a pesar de la presunta inexperiencia de los asaltantes.
Los agentes de serenazgo llegaron al lugar tras ser alertados por vecinos del sector, quienes escucharon los gritos de auxilio de las víctimas. La rápida intervención de las autoridades locales permitió brindar apoyo inmediato a los jóvenes y trasladarlos de forma segura a la comisaría, donde recibieron asistencia psicológica y médica debido al alto grado de nerviosismo que presentaban.
Las autoridades policiales de Yarinacocha han iniciado una investigación para dar con el paradero de los delincuentes. Se están revisando posibles testigos para obtener pistas que puedan llevar a su captura. Asimismo, se hace un llamado a la comunidad para que colaboren con cualquier información que pueda ser relevante para esclarecer el caso.
El suceso ha generado preocupación entre los habitantes del caserío Bellavista y sectores aledaños, quienes exigen mayor presencia policial y patrullaje constante para prevenir futuros actos delictivos. Este incidente pone de manifiesto la necesidad de fortalecer las medidas de seguridad en zonas rurales y semirurales, donde la vulnerabilidad ante este tipo de crímenes es considerablemente alta.

