Durante las fiestas de San Juan, especialmente los días 22, 23 y también 24, los comerciantes que venden la tradicional hoja de bijao para envolver los juanes, triplicaron sus ganancias, ante la gran demanda de la población. Comerciantes ganaron hasta 200 soles en un solo día.
Rosa Macedo, una comerciante del mercado minorista ubicado en el kilómetro 6 de Pucallpa, dijo: «Normalmente gano alrededor de 60 soles al día vendiendo hojas de bijao, pero durante San Juan logré vender 200 soles». Su habitual clientela es la de los emprendedores que preparan juane para vender en puestos callejeros. Pero esta vez, fue la población.
El precio de la hoja de bijao, que usualmente es de 10 hojas por 1 sol, se incrementó a 5 hojas por 2 soles durante las festividades. A pesar de este aumento en el precio, las ventas continuaron creciendo.
La comerciante cuenta que la tradición de utilizar hojas de bijao para envolver alimentos se remonta a los antiguos pobladores amazónicos, quienes las usaban para conservar frescos sus alimentos mientras se adentraban en la selva. Estas hojas, también conocidas como hojas de maxán en Centroamérica, provienen de la planta Calathea lutea, que crece silvestre en los bosques tropicales de América.
Grandes y planas, verdes por el frente y cubiertas de una capa de cera blanca en el reverso, las hojas de bijao se utilizan principalmente para envolver alimentos durante la cocción, como tamales.
Cada 24 de junio, la Amazonía peruana celebra la festividad de San Juan con danzas y música que llenan las calles de diversas ciudades selváticas. La gastronomía juega un papel vital en esta celebración, con el juane como plato principal. Esta festividad no solo se limita a la Amazonía; también se celebra en la capital, Lima y otras localidades, donde restaurantes con temática selvática buscan brindar esta experiencia a los turistas.
La Fiesta de San Juan no solo resalta la rica cultura y gastronomía de la Amazonía peruana, sino que también representa una oportunidad económica significativa para los comerciantes locales, quienes, como Rosa Macedo, han visto triplicar sus ingresos gracias a la demanda de productos tradicionales como la hoja de bijao.
En Ucayali, hay comunidades nativas que cultivan el bijao, especialmente en el distrito de Masisea y abastecen el mercado local. Antes, sólo se extraía de los bosques.
TATIANA ZACARIAS

