Fuster Falcón: “Violencia obstétrica se da en Ucayali”

La violencia obstétrica es una forma específica de violencia contra las mujeres que se genera en el ámbito de la atención del embarazo, parto y puerperio en los servicios de salud públicos y privados y es producto de un entramado multifactorial en donde confluyen la violencia institucional y la violencia de género.

La obstetra Fuster Falcón Albornoz afirma que estos casos se dan, sin embargo por causas de desconocimiento de los derechos de las personas (pacientes), no se conocen indicadores.

“Violencia obstétrica es durante la etapa concepciones, durante el parto, y no debemos dejar a un lado el derecho de las mujeres a ejercer el acceso a los anticonceptivos, también se habla de violencia obstétrica cuando una mujer es negada a la planificación” dijo.

La falta de insumos, de establecimientos cerrados no permite que una mujer pueda encontrar disponibilidad hacen que no permita evitar los factores como muertes maternas, embarazos en adolescentes.

“La población más sensible en esta etapa que son las primogestas, adolescentes quienes son víctimas y la falta de reclamo se debe a que todo lo han normalizado, incluso cuando se escucha frases que dañan psicológicamente a la mujer” mencionó.

No solamente las obstetras realizan violencia obstétrica, se habla de personal asistencial que está implicado en la atención de una mujer en etapa de gestación o alumbramiento, quienes por autoridad mayor minimizan o cuestionan las decisiones de una fémina que ha decidido ser madre.

“Abre las piernas, si antes los has hecho ¿por qué ahora no?”, “puja”, “sé valiente”, “después del gusto viene el disgusto”, “ahora no te quejes” son tipos de adjetivos que se utilizan por los profesionales que ejercen violencia.

“Nosotros como profesionales no sabemos cuál ha sido el motivo de la concepción de un bebé en el vientre de la madre, sea cual sea el motivo; una agresión sexual de una adolescente o mujer adulta, que haya decidido; los profesionales no tenemos derecho en incurrir en emitir juicios de valor” afirmó.

El profesional médico es en ente que debe velar por el bienestar del paciente, de acorde a las etapas, asimismo una atención de calidad durante el proceso  de los nueve meses que vive una mujer gestante.

“desde mi punto de vista como profesional he visto colegas que han usado diversos tipos de adjetivos que califican a una mujer, sin embargo insisto que necesitamos sensibilizarnos como profesionales, para no caer en la pérdida de la ética” manifestó.

Este tipo de violencia que van desde la discriminación en el acceso y la negativa de los servicios de salud obstétrica, hasta la atención deficiente en la prestación de los ser­vicios debido a problemas estructurales en los sistemas de salud.

Implica también la infraestructura insuficiente y la falta de capacidad de las clínicas y hospitales públicos, federales y locales, para atender partos y urgen­cias obstétricas, así como los procesos de enseñanza para el personal médico.

“Son procesos que se deben evitar por lo que hago un llamado a los profesionales a considerar el respeto mutuo y no tomar la autoridad para dañar a otras personas quienes requieren ayuda” finalizó.