Vale todo en campaña

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Astucia, ligereza, viveza criolla, poco respeto a la ley, ningún valor al orden existente, ambición desmedida de lo personal contra el bien colectivo, imposiciones de grupos familiares, paisanos como garantía de lealtad, regionalismo, xenofobia, malabarismo comunicacional y absoluta falta de coherencia son las principales características de la política en Ucayali y en particular durante la campaña.

EL DOCTOR SHARPICO

Su padre, de apellido Sharpentier, había sido embajador del Perú en Francia y su hijo consideraba que heredaba el derecho a postular a la presidencia de la República. Su principal lema era: “Belaunde con la lampa y Sharpico con el pico”. Y su mensaje de fondo consistía en el siguiente refrán: “Los peruanos somos peor que los perros, porque ellos abren los ojos a los ocho días de nacidos y nosotros hace más de un siglo de independencia y aun no abrimos los ojos”. Proponía no seguir gastando dinero público en arreglar la carretera Federico Basadre, sino, ponerle techo de aquí a Lima y solucionado el problema. Pedía colaboración vendiendo periódicos que le regalaban y cuando le reclamaban que eran periódicos de hace un mes, respondía, yo dije colaboración y no que eran periódicos de hoy día.

OTROS SHARPICOS

Esa huella de desenfado y engaño quedó en las campañas electorales de Ucayali. Los planes de gobierno son un formulismo para llenar la solicitud de inscripción porque ningún candidato elegido cumple lo que promete por escrito. Y hacen todo lo contrario.

Un intelectual que fue candidato a alcalde de Pucallpa, tenía como suegro a un brujo y este lo bañaba en aguas curativas todos los días a las cinco de la mañana en la mitad de la huerta familiar, para asegurar su triunfo. Quedó en último lugar.

ESTACIONAMIENTO

En esta campaña, un candidato a la alcaldía de Pucallpa que es empresario dedicado a la venta de materiales de construcción, ya propuso hacer debajo de la plaza de armas un sótano para estacionamiento de vehículos.

Y otro ha dicho que eliminará la tarjeta municipal de circulación de los motocarros y que anulará todas las papeletas por infracción de las reglas de tránsito. Y el actual alcalde habría entendido mal la ley de promoción del empleo juvenil y habría dado trabajo a sus hijos de segunda camada en una obra municipal.

VALE TODO

Pero además de las propuestas y promesas ilusorias, están también las malas artes y la viveza para intentar adelantar a los adversarios y convencer al electorado. Y sin reparar en los límites del respeto a los ciudadanos, todo vale porque el fin justifica los medios y muchas o la mayoría de las veces, se invierte y los medios justifican el fin.

De la misma manera un alcalde distrital en Loreto, era cargado en andas de virrey por seis mujeres blancas y en el cuello del candidato que prometía la prosperidad a borbotones y después elegido alcalde, exhibía colgado de su cuello un collar de oro macizo que pesa un kilo.

Y un alcalde distrital en Manantay que hacia subir a los escritorios a las secretarias y desnudarse para que las vieran los funcionarios, tenía a su costado a un brujo como asesor municipal.

NO ESTABA MUERTO, ESTABA DE PARRANDA

De esa manera, en 1989 cuando se eligió a la primera Asamblea Regional de Ucayali, uno de los postulantes a Consejero Regional, sin recursos económicos pero con mucha ventaja y falta de respeto a los limites, aprovechando que se vivía el auge del terrorismo, se inventó que durante un viaje a una localidad ribereña había sido victimado, muerto, y apareció en Pucallpa alguien con la libreta electoral de tres cuerpos que era el documento de identidad entonces, manchada de un líquido rojo y las zapatillas desgarradas. Tres días después apareció el muerto, hizo una conferencia de prensa y fue electo. Hasta hoy se le llama el “muerto Barbarán”.

Y hace una semana, en las redes sociales se dio por muerto y casi enterrado a un veterano candidato a alcalde de Pucallpa, que luego apareció desmintiendo la versión y declarándose víctima de una patraña. En ninguno de los casos estaban muertos, estaban de parranda.

ZANCADILLAS

La más sonada fue aquella de un personero legal que inscribió a un candidato a la region de Ucayali tres minutos después de la hora de cierre del plazo de ley, lo dejó fuera de carrera y después asumió un cargo como alto funcionario en la gestión del ganador.

Y luego, hay varios casos en que los candidatos infiltrados desdicen de otro candidato cabeza de lista y luego de ser electos, reconocen que integran el grupo contrario del maldecido y hacen oposición al ganador.

MENTIRAS PERDONADAS

Un candidato al gobierno regional en tres campañas dijo haber estudiado y concluido la educación secundaria en dos colegios distintos y en fecha diferentes, incluso presentó al Jurado Nacional de Elecciones tres certificados de estudios falsos y adulterados. Pese a esa evidencia, el Jurado Nacional de Elecciones desconoció al delito, lo perdonó, fue electo y hoy está en la cárcel.

Y de nuevo, en esta campaña un candidato al gobierno regional asegura que estudió la secundaria en fechas en las que el colegio que indica, no existía y fue creado años después. Pero para la autoridad electoral, eso no importa y para los electores tampoco, y se premia a la mentira, la incompetencia y el delito.

El actual alcalde dijo haber nacido en Pucallpa y después aparecieron documentos que podrían haber demostrado que nació en Iquitos, Loreto, pero como es buena gente, solo fue un rumor mal intencionado.

LOS MEDIOS JUSTIFICAN EL FIN

Esa doble moral y doble prédica contra la corrupción, es la que diluye el piso de credibilidad en la institucionalidad electoral, y permite que los avezados, los intrépidos, los personajes que intervinieron en el descalabro de una gestión se reciclen y pase a otra gestión apropiándose de fondos públicos, que la patanería de quienes no creen ni respetan el Estado de derecho, se burlan de la ley en una demostración de ingenio, los que tienen sentencias y prontuario, organicen agrupaciones políticas, postulen, ganen las elecciones mediante cualquier artimaña, se apropien y arrebaten del presupuesto estatal. Es decir, no importa de qué medios se valgan para llegar porque lo importante es estar bajo la sombra del poder político, para buscar el enriquecimiento en el más corto tiempo.

Los partidos no tienen ni les interesa que funcionen los filtros, las instituciones encargadas de los procesos electorales tienen una extraña y retorcida ejecutoria de la ley, que conlleva a las campañas que tenemos y a las autoridades que nos gobiernan.

HUMBERTO VILLA MACÍAS

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