Aceptaron que puede estar muerto, pero eso no mitiga su dolor y amor de hermanas para pedir que no se detenga la búsqueda de uno de los pasajeros considerado desaparecido en el naufragio del CR II, en la madrugada del miércoles.

Claudia y Alejandrina Gonzales Brandan arribaron desde Aucayacu, ubicado en la provincia de Leoncio Prado en el departamento de Huánuco. Ellas piden a la Marina de Guerra del Perú no abandonar la búsqueda de su hermano Alfredo González Brandan, desaparecido en el naufragio del CR II en el río Ucayali.

Alfredo, quien se dirigía desde Pucallpa hacia Atalaya para trabajar en una empresa maderera, fue una de las víctimas del trágico accidente que dejó al menos siete fallecidos.

Según Claudia González, la última comunicación con él fue el lunes a las 2 de la tarde, cuando envió un mensaje informando que ya estaba saliendo hacia su destino. Sin embargo, una foto enviada en ese momento mostró que la embarcación estaba sobrecargada, con personas de pie y sentadas en los pasadizos. Además, se reveló que a Alfredo le vendieron su asiento dos veces, por lo que tuvo que viajar sin lugar asignado.

La indignación de los familiares aumenta al saber que, a pesar del incidente, la empresa propietaria de la embarcación continúa operando. «No es justo que ellos sigan trabajando mientras nosotros buscamos a nuestros seres queridos«, expresó Claudia.

Por otro lado, Alejandrina González, mencionó que los sobrevivientes del naufragio solo recuerdan que él saltó hacia otra embarcación antes de que la suya se partiera debido al exceso de carga. «Lo único que pido es que continúen con la búsqueda hasta encontrar su cuerpo, aunque sea para poder velarlo y llevarlo a su tierra«, agregó entre lágrimas.

Hasta el momento, la Marina ha prometido continuar con las labores de búsqueda, pero los familiares siguen esperando resultados concretos. Mientras tanto, la empresa responsable aun no ha respondido por las víctimas.