En Ucayali tres adolescentes dan a luz cada día

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Hasta el último miércoles, en Ucayali 169 menores de edad fueron madres, es decir; que en promedio tres adolescentes dan a luz en la región cada día. A esta cruda realidad hay que sumarle el hecho que muchas de estas adolescentes no llegan a los 14 años, lo que implica que fueron víctimas de abuso sexual.

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Forman parte de estas cifras Lucía, una adolescente nacida en el distrito de Manantay, que se embarazó a los 15 años, un mes antes de que cumpla 16.

Lucía cursaba el cuarto año de secundaria en una institución pública ubicada en el distrito donde nació, empezó su vida sexual como lo hacen miles de adolescentes en todo el Perú, por curiosidad, sin acceso a métodos anticonceptivos y sin acompañamiento familiar y de especialistas.

Ella tuvo intimidad con su pareja, otro adolescente de 16 años, sin usar algún método anticonceptivo, en su desconocimiento creyeron que, si él eyaculaba “afuera” no la iba a embarazar.

Dos meses después del acto, Lucía, al notar que no le venía la regla, decidió hacerse con ayuda de una tía, una prueba de embarazo, esta resultó positiva. 

“Me sentía mal, no sabía cómo decirle a mi mamá, me sentía triste. No pensaba ser mamá, nunca se me pasó por la mente ser mamá. Cuando me enteré lloré horrible, ahí se dio cuenta uno de mis tíos, me encerré en mi cuarto a llorar toda la tarde, pero, aun así, nunca pensé en abortar, aunque mi familia quería, yo no quería porque era mi hijo”, dijo la adolescente a Ímpetu.

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Lucía terminó el quinto de secundaria en la virtualidad por la llegada de la pandemia, el hecho de ser madre joven además de crear rencillas familiares, la obligó a replantear sus sueños a futuro: “Mi familia se sorprendió, se sintieron decepcionados, me sentí mal ante su reacción, también me sentí mal porque se suponía que quería ser profesional, quería ser policía y la regué todo”, prosiguió.

A Lucía no le quedó más opción que empezar a trabajar para cubrir los gastos que involucra traer un ser humano a un país duramente golpeado por la pandemia y específicamente a una región marcada por la pobreza. Esto no fue fácil para ella.

“Trabajaba vendiendo comida con mi mamá, es duro porque no tengo quien me cuide a mi bebé, él todavía mama, por eso no puedo dejarlo mucho tiempo. Mi pareja trabaja en una fábrica de catalina, vive conmigo”, añadió.

Lucía está dispuesta a empezar estudios superiores, esperará hasta que su hijo sea más independiente para que lo pueda dejar con algún familiar, “sé que tengo que tener una profesión técnica, para poder sacar adelante a mi hijo, estoy pensando en estudiar enfermería”, contó al diario.  

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Lucía compartió con Ímpetu que, si hubiese tenido acceso a métodos anticonceptivos los hubiera usado, y es que los tabúes, prejuicios y el miedo al qué dirán, pesa mucho en un adolescente al momento de acudir a un centro de salud a recibir asesoramiento sobre educación sexual o ir a la farmacia a comprar métodos anticonceptivos. 

“Me hubiese gustado tener a mi hijito cuando tuviese una profesión, hubiera tenido la posibilidad de darle un poco más de lo que no le estoy dando”, se reprocha a sí misma, sin embargo, aquello no merma en lo que siente por su primogénito, “Mi hijito es todo, lo quiero bastante, lo amo, no quisiera que le falte nada. Él es la razón para seguir adelante”, culminó.

Lucía actualmente tiene 17 años, su pareja 18 y su bebé 7 meses, los tres viven en la casa de la mamá de la adolescente. Ella tiene el apoyo de su familia y viene tomando métodos anticonceptivos.

LOS RIESGOS DE SER MADRES JÓVENES

Un estudio reveló que, en Ucayali, el 16% de mujeres empezó su vida sexual antes de los 15 años.

Asimismo, Pilar Mayhuire Fernández, miembro del área Estrategia Sanitaria de Salud Sexual y Reproductiva, de la Dirección Regional de Salud de Ucayali, informó que durante el 2021 en atendieron 12 mil 999 gestantes, de las cuales, 2 mil 19 eran menores de edad.

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Asimismo, en lo que va de este año, están atendiendo a 993 gestantes, de estas, 151 son adolescentes. También se reportó el nacimiento de mil 937 bebés, de los cuales 169 tienen madres menores de edad.

Los distritos de Ucayali en los que se reportan mayor número de madres gestantes adolescentes y menores de edad que ya dieron a luz, son Manantay, Callería y Coronel Portillo.

“Un embarazo adolescente afecta el lado socioeconómico de la madre, impide muchas veces que continúe con sus estudios, las sujeta a la pareja y puede hasta perjudicar su salud mental”, respondió la especialista.

La Organización Mundial de la Salud, por su parte, afirmó que cuanto más joven es la madre, más peligroso es su embarazo puesto que implica: malnutrición, partos prematuros, niños con trastornos en el desarrollo y malformaciones y un 50% de probabilidades más de morir en las primeras semanas de vida.

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En la madre las complicaciones van desde falta de atención médica por desconocimiento del embarazo, riesgo de preeclampsia y eclampsia, riesgo de fístula obstétrica, una lesión invisibilizada y con efectos devastadores sobre la vida, alta mortalidad, hasta problemas psicológicos: miedo a ser rechazada, ansiedad, estrés y problemas familiares, rechazo del bebé o aparición de trastornos emocionales graves o mantener relaciones inestables (familias disfuncionales) o perjudiciales debido a las necesidades económicas y afectivas.

VIOLACIÓN NORMALIZADA

Son decenas madres gestantes y madres que ya dieron a luz, en Ucayali, que tienen menos de 14 años, por lo que, según las leyes, fueron víctimas de violación. Esto se debe a que, en el Perú, edad mínima de consentimiento sexual (la edad en que uno se considera capaz de consentir la actividad sexual) es de 14 años. El acto sexual con una menor de 14 años es considerado violación, así esta haya consensuado el hecho.

Sin embargo, en muchas localidades de la región, sobre todo en las más alejadas, son los padres de las menores que consienten el emparejamiento de sus hijas a temprana edad, e inclusive piden cosas a cambio, muchas veces dinero, para que estas se conviertan en las parejas de los sujetos que generalmente las embarazaron.

MARTHA ZACARIAS

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