Mujer con VIH pide que sus hijos no queden desamparados

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Mariel Solsol Pacaya de 32 años, es una joven madre que está postrada en cama desde hace tres meses debido a lo avanzado que está su enfermedad. Ella fue diagnosticada con VIH hace 8 años, desde entonces, viene afrontando este mal desde casa. Sus tres menores hijos están al cuidado de su abuelita, quien pide apoyo para poder criarlos. “A veces no tenemos qué comer, ellos no están estudiando ni tienen ropa para vestirse”, señaló.
A Mariel le diagnosticaron VIH a los 24 años, cuando ya tenía a sus tres hijos, en un principio estaba recibiendo tratamiento, pero lo abandonó, “sólo ella sabe el porqué.” Actualmente, los médicos le han desahuciado al estar muy avanzada la enfermedad. Su pareja falleció hace años, siendo la abuelita, Amelí Arica Pacaya de 56 años, la responsable de velar por los niños.

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Hace tres meses Mariel cayó en cama y desde entonces sólo se queja de dolor y no hay medicamentos que la alivien. Todo lo que come lo vomita y sus necesidades las hace con ayuda de su madre Amelí.
Esta última no puede buscar trabajo por cuidar de su hija, esto hizo que la economía familiar decaiga aún más, los niños a veces no están comiendo por la falta de víveres, no cuentan con televisor ni con un celular con internet ilimitado, por lo que no están estudiando desde que llegó la pandemia.
El hijo mayor (13) trabaja desde los 11 años para ayudar a su abuelita, el segundo (10) está comenzando a trabajar. Los tres sufren al ver a su madre enferma, sobretodo el más pequeño (8), quién para a su lado todo el día cuidándola.
Mariel Solsol, agonizando de dolor, sacó fuerza para pedir apoyo para que sus hijos no queden desamparados.

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“Necesito que me apoyen, no por mí, sino por mis tres hijos, no quiero que se queden solos, ellos merecen tener un mejor futuro, quiero que puedan estudiar, los tres son los que más quiero en la vida. Ellos no tienen que comer, no saben que es vestirse bien ni de lo que es ser un niño, porque desde pequeños trabajan”.
La abuelita, pide ayuda a las personas y autoridades que ayuden a su hija y nietos. “Si hay un médico que pueda atenderla que venga a mi casa, quizás aún se puede salvar. También pido ayuda por mis nietos con víveres, ropa, algún artefacto para que puedan estudiar. Todo apoyo es bienvenido”.
Todos los que tengan las posibilidades de donar, pueden acercarse a su casa ubicada en el asentamiento humano 14 de Febrero Mz. E –Lt. 2, Primavera segunda etapa en Manantay o comunicarse al 961001404 y preguntar por Amelí Arica.


GABRIELA SÁNCHEZ

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